¿DEBERÍAN LOS CRISTIANOS GUARDAR LA
PASCUA O LA PASCUA JUDÍA?

La Pascua es la mayor de todas las observancias “Cristianas”, seguida de cerca por la Navidad. Supuestamente celebra la resurrección de Cristo. ¿POR QUÉ, entonces, obligó Pablo a los Paganos Cristianos a “enseñar la MUERTE del Señor” hasta que Él regresó? Jesucristo mismo celebró Su famosa “Última Cena”, con Sus discípulos, proclamando que un pedazo de pan ácimo representaba Su cuerpo; que un trago de vino representaba Su sangre derramada. Esto fue en conmemoración de Su MUERTE  por los pecados de toda la humanidad. ¿Por qué no hay obligación en ningún lugar de la Biblia de celebrar Su resurrección? ¿Por qué no lo celebraron los apóstoles? ¿Es la “Pascua Judía” sólo “Judía”, y por lo tanto no Cristiana? ¿Deberían los Cristianos guardar la Pascua? ¿Obliga la Biblia a la observancia de la Pascua? ¡Se asombrará con las respuestas! ¡Ahora, desde las páginas de su propia Biblia veremos la PURA VERDAD sobre la PASCUA y la Pascua Judía!

by Garnet Ted Armstrong

Usted ha nacido en un mundo “ya construido”. No tuvo voz ni voto en cómo está estructurado; sus costumbres, tradiciones, religiones o políticas. Le llevó unos dos años aprender el idioma de sus padres; unos seis años aprender su propio alfabeto indígena; unos siete u ocho años aprender a leer oraciones sencillas, y comenzar a escribir.

 

Sin embargo, desde sus primeros años, mucho antes de que aprendiera a leer o escribir; mucho antes de que aprendiera qué “búsqueda” o “estudio” era, oyó hablar sobre el hada de los dientes, Santa Claus, el conejo de Pascua, y vio, sin duda, cientos de dibujos y programas infantiles en la televisión. Desde sus primeros años en la tierra, sus padres le fueron inculcando en la mente las tradiciones, costumbres, fábulas, supersticiones y suposiciones de su propio crecimiento.

 

La cuestión es, que usted primero conoció la “Pascua”, o cualquier otra costumbre religiosa a través de sus padres o tutores. No buscó la historia, ni se preocupó por el peso de los hechos, ni tomó una decisión razonada para guardar la “Pascua”.

 

Millones de adultos en el mundo occidental de la Cristiandad profesante tiene recuerdos de aquellas adormiladas mañanas cuando, todo emocionados por ser arrastrados de la cama quizá a las 3:00 o las 4:00 a.m., eran vestidos con pequeños hábitos con volantes o trajecitos para niños, completados con corbatas de clips; zapatos de charol blancos, verdes y amarillos – los colores de la primavera – y salían del coche familiar a un coliseo al aire libre, o quizá a lo alto de una montaña, para unirse con cientos o miles de otras personas en el “Servicio de Pascua al Amanecer”.

 

No sabías qué era la “Pascua”. Sólo que sonaba un poco como un punto en el compás. Por supuesto, el sol salió por el Este. ¿Tal vez fue eso? ¿O simplemente que era lo contrario al “Oeste”? Es muy probable, si usted es como el resto de millones, usted nunca se volverá lo suficientemente curioso para ir a una gran enciclopedia y buscar el término. Tendemos a dar nuestro entorno por descontado.

 

¿Ha buscado alguna vez la historia y el origen de la Pascua?

 

Naturalmente, al igual que la Navidad, viene del Protestantismo desde la Iglesia Católica Romana.

Sin embargo, la iglesia universal lo adquirió de fuentes mucho, mucho más antiguas.

 

Esto es lo que la cacareada Enciclopedia Católica dice sobre la Pascua: “El término Inglés, de acuerdo con Ven. Bede (De temporum ratione, I, v), hace referencia a Eostre, una diosa Teutona de la luz del amanecer y la primavera... que los padres Apostólicos [los apóstoles de Cristo] no mencionan y que oímos por primera vez principalmente a través de la controversia de que los Decimocuartos son puramente accidentales” (La Enciclopedia Católica Vol. V, p. 224.)

 

¿Una “diosa Teutona de la luz del amanecer y la primavera? Bueno, sí, pero mucho, mucho más que simplemente una diosa pagana de la luz del amanecer y la primavera. Era, en las dementes mentes de los paganos supersticiosos, una diosa del sexo y la fertilizada; de la fecundidad y la procreación. Sus símbolos era, más importante, el huevo, y, en segundo lugar, el conejo. Por supuesto, los conejos no ponen huevos, pero muchos niños no aprenden esto hasta que crecen.

 

Los conejos son adorables para los niños pequeños. Al igual que los pollitos, y los huevos de colores. En relación a los huevos de pascua, la Enciclopedia Católica admite de mala gana, “La costumbre puede tener sus orígenes en el paganismo, de la muchas grandes costumbres paganas, celebrar el regreso de la primavera [y por lo tanto, directamente relacionado con la veneración al SOL], gravitado a la Pascua. El huevo es el emblema de la vida germinando a principios de la primavera... el conejo de Pascua pone los huevos, por cuya razón se esconden en un cesto o en un jardín. El conejo es un símbolo pagano y siempre ha sido el emblema de la fertilidad... En Francia, jugar al balonmano era uno de los divertimentos de Pascua, que también se encuentra en Alemania... La pelota representaría el sol, del que se cree que salta tres veces en el amanecer de la mañana de Pascua” (ibid. p. 227).

 

Docenas de “pintorescas” costumbres provenían de supersticiones y mitos antiguos. Muchos giraban en torno a la avaricia, y tenían evidentes ritos sugestivos de fertilidad en su ejecución. La misma fuente afirma, “El Lunes de pascua las mujeres tenían el derecho de golpear a sus maridos. El Martes los hombres golpeaban a su mujeres, como en Diciembre los siervos regañaban a sus maestros... En la zona norte de Inglaterra los hombres desfilaban por la calle el Domingo de Pascua y gritaban el privilegio de levantar tres veces a cada mujer del suelo, recibiendo como pago un beso o seis peniques de plata. En Neumark (Alemania) el día de Pascua los hombres sirvientes azotaban a las doncellas con varas; el Lunes las doncellas azotaban a los hombres. Ellos garantizaban su liberación con huevos de Pascua. Estas costumbres son probablemente de origen pre-Cristiano”. (Ibid. p. 227).

 

Estos, y muchos otros rituales, eran ritos de fertilidad paganos, provenientes de veneración al sol. Por ejemplo, la misma fuente dice, “El Fuego de Pascua se enciende en lo alto de las montañas (Las Montañas del Este, Osterberg) y deben ser encendidas desde un nuevo fuego, creado con madera por fricción; esta es una costumbre de origen pagano que está de moda por toda Europa, significando la victoria de la primavera sobre el invierno... la iglesia adoptó guardarla dentro de las ceremonias de Pascua, refiriéndola como la columna encendida en el desierto y como la resurrección de Cristo” (Ibid. p. 227, énfasis propio).

 

Note la confesión cuidadosamente, ya que el centro del asunto es mentira.

 

Ahora, note el origen del hombre “Easter (Pascua)”. Hislop dice, “No es un nombre Cristiano. Tiene sus orígenes Caldeos sobre la frente. Easter no es otra cosa que Astarte, uno de los títulos de Beltis, la reino del cielo, cuyo nombre, pronunciado por el pueblo de Nínive, era evidentemente idéntico con este de ahora uso común en este país. Ese nombre, como lo encontró Layard en los monumentos Asirios, es Ishtar” (The Two Babylons, Hislop, p. 103).

 

La “h” era muda, como en el “Astarte” Asirio, donde las dos últimas letras eran también mudas, resultando la pronunciación idéntica usada hoy en día, “Easter”.

 

Por supuesto, como millones de personas saben y guardan, la “Pascua” es precedida por los cuarenta días de “Cuaresma”. ¿Pero de dónde viene “Cuaresma”? ¿Es el pasado de “prestar”? ¿Es algo encontrado en el ombligo de alguien? ¡Ciertamente, no se encuentra en la Biblia!

 

Dejemos que Hislop conteste: “Los cuarenta días de abstinencia de Cuaresma se cogieron prestados directamente de los adoradores de la diosa Babilónica. Dicha Cuaresma de cuarenta días, 'en la primavera del año', aún se guarda por los Yezidis o los demonios adoradores paganos de Koordistan, que lo han heredado de sus primeros maestros, los Babilónicos. Dicha Cuaresma de cuarenta días se celebra en la primera por los Mexicanos paganos, y así leemos en Humboldt [Mexican Researches, v.i. P.404] donde hace cuenta de observaciones Mexicanas: 'Tres días después del equinoccio de verano...comenzó un solemne ayuno de cuarenta días en honor al sol'. Dicha Cuaresma de cuarenta días fue cumplida en Egipto, como se puede observar consultando Egyptians de Wilkinson. Esta Cuaresma Egipcia de cuarenta días, siendo informados por Landseer, in sus Sabean Researches, era celebrada expresamente en conmemoración de Adonis u Osiris, el gran dios mediador.” (Ibid. p. 150).

 

No hay parte de la “Pascua” que no tenga sus raíces en el más puro paganismo. “Pero no lo hacemos con el significado pagano en mente”, uno protestaría. ¡Naturalmente! ¡Esa es la cuestión! Es el disfraz, el engaño, la mentira, lo que Satanás usa para engañar y mentir, no una confesión directa de la verdad.

 

Como Hislop dice, “Para conciliar a los paganos con la Cristiandad nominal, Roma, siguiendo su política usual, tomó medidas para conseguir que los festivales Cristianos y Paganos amalgamaran, y, por un complicado pero habilidoso ajuste del calendario, no fue difícil, en general, hacer que el Paganismo y la Cristiandad (ahora bien introducidos en la idolatría) en esta y otras muchas cosas, dieran un apretón de manos” (Ibid. p. 105).

 

¿Qué dice Dios Todopoderoso sobre Su pueblo “adaptando” ritos y ceremonias paganas a su adoración hacia el verdadero Dios? “Cuando el Señor, tu Dios, haya exterminado las naciones del país en que vas a entrar y las hayas desalojado, te establecerás en su tierra.

 

“Pero ten cuidado, no sea que esa gente siga siendo para ti una trampa después que la hayas destruido. No mires a sus dioses ni preguntes por ellos; no digas: ¿Cómo servía esta gente a sus dioses? ¿No debo yo hacer lo mismo?

 

No puedes honrar al Señor, tu Dios, con las mismas prácticas que esas naciones, ya que hicieron para sus dioses todo lo que el Señor aborrece, e incluso quemaron a sus hijos e hijas en honor de ellos.

 

Practiquen cuidadosamente todo lo que yo les ordeno, sin añadir ni quitar nada.” (Deuteronomio 12:29-32)

 

Cuando Israel se fue expandiendo gradualmente desde una familia a una nación siendo esclavos en Egipto, el pueblo estaba rodeado del más vil y degradante paganismo. El sol, la luna y las estrellas eran adoradas, al igual que lo era el Río Nilo, y docenas de variadas formas de vida desde cocodrilos a escarabajos. Como demostración de la ira de Dios, Dios golpeó a los “dioses” de Egipto con plagas. No sólo tenía la intención de partir la espalda del mejor poder mundial del momento, y forzar al Faraón a liberar a los esclavos, sino también para demostrar la gran superioridad de Dios sobre los dioses paganos de Egipto.

 

Cuando Israel salió de Egipto, Dios sabía que se enfrentarían a muchas naciones paganas, infieles, adoradoras del Sol como los Heveos, Amalecitas, Jebuseos, Edomitas, Filisteos, Pherezeos, y muchos otros. Todos ellos practicaba los abominables ritos de fertilidad; ¡adoraban al sol! El sacrificio humano no era desconocido, como entre los Aztecas en el antiguo México.

 

Ya que quedaron “asombrados” por la progresión de las estaciones; ya que ellos creyeron que sus bufonadas y sacrificios hicieron que el “dios sol” comenzara su viaje una vez más en las zonas templadas, así “conquistando” el invierno y haciendo  que las cosechas sustentadoras de vida crecieran de nuevo, ellos observaron los movimientos de la luna y los planetas; observaron los “astros” y las estaciones.

 

Pero Dios les advirtió, “Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor, tu Dios, te da, no imites las costumbres perversas de aquellos pueblos.

 

“Que no haya en medio de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego; que nadie practique encantamientos o consulte a los astros; que no haya brujos ni hechiceros;

 

“que no se halle a nadie que se dedique a supersticiones o consulte los espíritus; que no se halle ningún adivino o quien pregunte a los muertos.

 

“Porque el Señor aborrece a los que se dedican a todo esto, y los expulsa delante de ti a causa de estas abominaciones.

 

“Tú, en cambio, te portarás bien en todo con el Señor, tu Dios.

 

“Esos pueblos que vas a desalojar escuchan a hechiceros y adivinos, pero a ti, tu Señor, tu Dios, te dio algo diferente” (Deuteronomio 18:9-14).

 

¡La Pascua, o “Ishtar” siempre se cumple en la primavera, y está repleta de símbolos de la fertilidad! ¡No es nada menos que un remanente de la veneración al sol de las paganas Babilonia, Grecia y Roma! ¡Sus símbolos NO son sancionados por Jesucrito o Dios el Padre, sino que, en cambio, están CONDENADOS en la Biblia!

 

¿De Dónde Salieron los “Hot Cross Buns” (Panecillos de Cuaresma)?

 

Desfiles por la Quinta Avenida; una búsqueda de huevos de Pascua en el césped de la Casa Blanca; servicios de la salida del sol; los colores de la primavera, y el agradable aroma de “panecillos de Cuaresma” a la deriva en la calle desde restaurantes y panaderías – un tiempo de nostalgia de los recuerdos de primavera, todos enterrados en el pasado remoto; sin conocimiento de los orígenes completamente paganos. Tal es la “Pascua” de hoy.

 

"En su Sombrero de Pascua, con todos los lujos sobre él”, se puede escuchar como los niños esconden “Huevos de Pascua” por el césped, muy ocupados comiendo pequeños conejitos de chocolate.

 

Todo parece tan “inocente”, de alguna manera, tan orientado a la “familia”.

 

¿Hay un origen pagano de algo tan aparentemente inocente como un “panecillo de Cuaresma”?

 

Hislop dice: “Los panecillos de Cuaresma del Viernes Santo, y los huevos teñidos de Pascua o Domingo de Pascua, figuraban en los ritos Caldeos [Babilónicos] tal y como lo hacen ahora. Los “panecillos” conocidos también por ese mismo nombre, se utilizaron en el culto a la reina del cielo, la diosa de Pascua, ya en los días de Cécrope, el fundador de Atenas, es decir, 1500 años antes de la era cristiana. “Una especie de pan sagrado”, dice Bryant, “que solía ser ofrecido a los dioses, era de gran antigüedad, y llamado Boun”. (Hislops The Two Babylons p 108).

 

El origen de la palabra Inglesa es Nórdica y era Bous. Representaba a “Horus” y “Taurus”, o el Toro, y en última instancia deriva de Nimrod. Incluso hoy en día, millones de agricultores llaman a sus vacas, “jefe” o “jefa”, desconociendo por completo el origen de la costumbre. El bous o el boun era cocido como un asunto de familia. Note lo que Jeremías, profeta de Dios, dijo sobre esto: “¿Es que no ves lo que ellos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?

 

“Los hijos amontonan la leña, los padres encienden el fuego y las mujeres amasan para hacer tortas a la reina del cielo. Y luego derraman vino en honor de dioses extranjeros, para así ofenderme.

 

“Pero, ¿es a mí, acaso, a quien rebajan con eso, dice el Señor? ¿No es más bien a ellos mismos, para su propia deshonra?

 

“Por eso, así habla el Señor: «Mi cólera y mi furor se van a desencadenar sobre este lugar, sobre los hombres y los animales, sobre los árboles del campo y los frutos de la tierra, y arderá sin apagarse.»” (Jeremías 7:17-20).

 

Dios truena a la humanidad rebelde, “¡No aprendáis el camino de los paganos!” (Jeremías 10:2). Los “panecillos de Cuaresma” son el sustituto de Satanás del pan ácimo para ser comido durante los Días del Pan Ácimo. La “cruz” o la “X” es un símbolo antiguo de la “rueda solar”, y es un símbolo del sol, y la inexistente “reina del cielo”, o Semiramus, la madre-esposa de Nimrod. Juntos, los dos dieron paso a la antigua religión “Babilónica MISTERIOSA”; hicieron la deidad un “MISTERIO” para ser adorada por los caprichosos ritos paganos.

 

Ahora, note la referencia bíblica a los servicios del amanecer: “Me llevó entonces a la entrada de la puerta del Templo del Señor que está al lado norte y vi allí mujeres que estaban sentadas llorándole a Tamuz.” [Nimrod; el dios sol].

 

“Me dijo: ¿Viste, hijo de hombre? Vas a ver cosas aún más escandalosas que éstas?.

 

“Me llevó al patio interior del Templo del Señor, y a la entrada del Templo del Señor, entre el vestíbulo y el altar, veo alrededor de veinticinco hombres que daban la espalda al Templo del Señor. Estaban allí mirando hacia el este y se prosternaban delante del sol.

 

“Entonces me dijo: ¿Viste, hijo de hombre?, ¿no les basta a la casa de Judá con hacer aquí tantas cosas escandalosas? ¿Van a seguir enojándome? Pero esta vez se pasaron, voy a actuar con furor, no los perdonaré y mi ojo será inclemente.” (Ezequiel 8:13-18).

 

¡Este es el único lugar en la Biblia donde los hombres se describen dando la espalda a la casa de Dios, de cara al SOL en el oriente, y adorando al sol!

 

Cualquier babilónico pagano que pudiera ser devuelto a la vida de hoy reconocería al instante el significado de un "servicio de la salida del sol de Pascua.

 

Cómo La Iglesia Apóstata Obligó a Los Cristinos

a Abandonar la Última Cena del Señor el Catorce de Abib

 

Los Apóstoles continuaron observando los símbolos del cuerpo quebrantado de Cristo y la sangre derramada en el catorce de Abib, o Nisan, como fue llamado el primer mes del calendario Hebreo tras la cautividad de Babilonia. La palabra “Pascua” no aparece en ninguna parte de la Biblia, en ninguno de sus manuscritos más antiguos. Sin embargo, copistas hipócritas, mentirosos cambiaron deliberadamente la palabra griega que significa “Pascua Judía”, que es Pasch, de Pesach en hebreo. La palabra española, tomada del latín, es Pascua.

 

Observe un ejemplo de deliberada manipulación de la Santa Palabra de Dios que se encuentra en Hechos de los Apóstoles 12:4. Incluiré los versículos de alrededor para crear un escenario: “Por aquel entonces, el rey Herodes hizo arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos.

 

“Mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan,

 

“y al ver que esto agradaba a los judíos, también hizo arrestar a Pedro. (Eran los días de «los panes Ácimos).

 

“Después de arrestarlo, lo hizo encarcelar, poniéndolo bajo la custodia de cuatro relevos de guardia, de cuatro soldados cada uno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua.” (Hechos de los Apóstoles 12:1-4). Esta inserción intencionada en la Traducción del Rey James de la Biblia es totalmente fraudulenta, y los que han colaborado en su inserción sabían que lo era. El Diaglott, que es una transliteración directa del griego original, dice, “... y habiéndolo cogido, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de soldados para que le custodiasen, con la intención de tras la PASCUA JUDÍA acompañarlo fuera del pueblo”.

 

Esta es la versión de New International del mismo verso: “Tras arrestarlo, lo metieron en prisión, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados. La intención de Herodes era sacarlo a juicio público tras la Pascua Judía.”

 

El New Revised Standard dice: “Cuando lo hubieron arrestado, lo metieron en prisión, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados, con la intención de tras la PASCUA JUDÍA acompañarlo fuera del pueblo”.

 

Esto son cada palabra del cuarto versículo en Griego, con el consiguiente número de la Exhaustive Concordance de Strong. Observe cuidadosamente lapalabra Pascha para “Pascuas Judía”: “. . . piazo:G4084 . . tithemi:G5087 . . phulake:G5438 . . paradidomi:G3860 . . tessares:G5064 . . tetradion:G5069 . . stratiotes:G4757 . . phulasso:G5442 . . bouleuo:G1011 . . meta:G3326 . . pascha:G3957 . . anago:G321 . . laos:G2992.”

 

Ahora, observe la definición de la palabra desde Strong G3957: “3957. pascha, pas'-khah; de Chald. or. [comp. H6453]; la Pascua Judía.”

 

Ahora, observe las notas al margen de la Companion Bible del Dr. Bullinger: “Gr. To Pascha, la Pascua Judía. La Pascua es un término pagano, derivado de la diosa Sajona Eastre, la misma que Astarte, la Venus Siria, llamada Ashtoreth en el A.T.”

 

La palabra de Dios pronuncia una MALDICIÓN sobre cualquiera que violente a la misma; que intentara insertar palabras en ella, o tomar palabras de ella (Apocalipsis 22:19). Los que conspiraron para insertar deliberadamente una palabra puramente PAGANA en el texto inspirado llevarán su propia culpa.

 

Tal deliberada inserción sirve para destacar los extremos a los que la iglesia apóstata llegó para IMPORNER la “Pascua” a los cristianos profesos. ¡Sin embargo, la ejecución tardó muchos siglos! Desde los primeros escritos de los “Padres ante-Nicenos” como se les llama blasfemamente (Cristo ordenó: “No llamen a nadie padre en la Tierra” [Mateo 23:9], refiriéndose obviamente a un título espiritual, en lugar de referirse a la propia carne y sangre del padre), es obvio que la Iglesia fundada por Jesucristo continuó observando la Cena del Señor en el día catorce de Nisán.

 

La Enciclopedia Católica admite: “Las diócesis de toda Asia, a partir de una tradición más antigua [observe con cuidado], sostuvieron que el día catorce de la luna, día en que a los Judíos se les mandó sacrificar al cordero, siempre debe ser observado como la fiesta de la Pascua que da la vida, afirmando que el ayuno debe terminar ese día, sin importar el día de la semana que sea” (ibid. Volumen V, p. 228).

 

Pero nunca hubo un "ayuno" prescrito por Cristo. Él ÚNICO ayuno ordenado  en la Biblia es el del “Día del Perdón” (Levítico 23:27, Hechos de los Apóstoles 27:9). El escritor del artículo en la Enciclopedia Católica ofusca el punto importante, es decir, que los primeros cristianos se aferraban al CATORCE DE NISÁN para la Cena del Señor (comúnmente llamado “La Pascua Judía”) escribiendo acerca de un “ayuno”, que puede o no haber sido un problema. Cualquier ayuno era mera tradición humana, y no un mandato bíblico. Por supuesto, los escritores católicos están tratando de construir un caso de “Cuaresma”, que no se menciona en ninguna parte en la Biblia.

 

Ahora, observe esta confesión descarada: “Además, Ireneo afirma que San Policarpo, quien, al igual que el resto de los asiáticos [es decir, todos los de Asia Menor y Palestina], mantuvieron la Pascua [¡una inserción deliberada! Policarpo nunca había escuchado el término, con excepción de Astarte, y lo habría evitado estudiadamente! El escritor católico se refiere deliberadamente a la Pascha de la Pascua Judía, como “Pascua”] EL DÍA CATORCE DEL MES, pudiendo ser cualquier día de la semana, siguiendo así la doctrina que afirmaba haber derivado de San Juan Apóstol, llegó a Roma c. 150 sobre esta misma cuestión, pero NO PUDO SER PERSUADIDO PRO EL PAPA ANICETO A RENUNCIAR A SU DECIMOCUARTA [catorceava] OBSERVANCIA” (ibid., p. 228 el énfasis es mío).

 

Más tarde, bajo el artículo “Pascua”, el mismo escritor, al informar sobre la infame “Concilio de Nicea”, que tuvo lugar en el año 325 dC, dijo, “... podemos inferir con seguridad por notificaciones dispersas que el Consejo ordenó: (1) que la Pascua debe ser celebrada por todos en todo el mundo el mismo domingo, (2) que este domingo debe ser el día catorce de la luna pascual, (3) que esa luna debía tenerse en cuenta para la luna pascual cuyo día decimocuarto seguía el equinoccio de primavera ... esta decisión del Concilio de Nicea no eliminó todas las dificultades, ni a la vez ganó la aceptación universal entre los Sirios ... los misioneros Romanos que llegan a Inglaterra en los tiempos de San Gregorio Magno encontraron a los cristianos británicos, los representantes del  Cristianismo que había sido introducido en Gran Bretaña durante el período de la ocupación Romana [¡por lo tanto, durante los días del apóstol Pablo y otros apóstoles!], aún adherida a un antiguo sistema de cálculo de la Pascua que la misma Roma había dejado de lado” (ibid., p. 229).

 

Una vez más, el término “Pascua” es inyectado deliberadamente en el artículo. Sin embargo, los apóstoles nunca oyeron hablar de la palabra, excepto en su antigua aplicación a Ashtoreth o Astarte, ¡la “Venus” de los paganos, y se habrían indignado al haber oído a alguien adjuntar un nombre tan despreciable a la sombría y santa observancia la Cena del Señor!

 

El escritor católico luego admite muchos puntos de “oscuridad” en los registros históricos de la controversia que llevaron finalmente al Consejo de Nicea a intentar forzar a los cristianos a dejar de observar la Pascua el día catorce, como Cristo lo había mandado. Él dice: “Existe, por ejemplo, la duda desconcertante si la crucifixión [sic] de Cristo tuvo lugar el catorce o quince de Nisán. Los Sinópticos parecen favorecer esta última, San Juan la fecha anterior”.

 

Pero los Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) no estaban en absoluto “a favor” del decimoquinto día, y es debido a la importante declaración de Juan de que el sábado que cayó al día siguiente de la muerte de Cristo fue “un día SANTO”, es decir, el primero de los Días del Pan Ácimo, ¡que tuvo que admitir que la muerte de Cristo tuvo lugar el decimocuarto día!

 

Así que el escenario estaba listo para las monstruosas persecuciones que siguieron. Durante literalmente siglos, el pueblo de Dios continuó observando la Cena del Señor en el comienzo del decimocuarto de Nisan, al igual que Cristo había dado el ejemplo. Ellos fueron etiquetados "fourteenthers" (cuartodecimanos) como un término despectivo, y fueron despiadadamente perseguidos y masacrados.

 

El Manual Bíblico de Halley dice, en el artículo “Los precursores de la Reforma”, “Los Albigenses o Carthari en el sur de Francia, el norte de España y el norte de Italia, predicaron contra las inmoralidades del sacerdocio, las peregrinaciones, la adoración de los santos y las imágenes, rechazaron totalmente el clero y sus pretensiones; criticaron las condiciones de la iglesia; se opusieron a las pretensiones de la Iglesia de Roma; hicieron gran uso de las Escrituras; vivieron vidas de auto negación y tuvieron un gran celo por la pureza moral. Hacia 1167 abrazaron posiblemente la mayoría de la población del sur de Francia; hacia 1200 eran muy numerosos en el norte de Italia. En 1208 el Papa Inocencio III ordenó una cruzada; siguió una sangrienta guerra de exterminio, difícilmente igualada en la historia, ciudad tras ciudad fue puesta a espada y los habitantes fueron asesinados sin distinción de edad o sexo; en 1229 se estableció la Inquisición y unos cien años después los albigenses fueron completamente desarraigados”. Las historias muestran que los “Carthari” (que significa “puritanos” o “puros”) también fueron influenciados por los Bogomilos de Bulgaria.

 

La historia demuestra que muchos miles de Cristianos creyentes en toda Europa y las Islas Británicas se aferraban al catorce de Nisán como la fecha verdadera de la observancia de la Cena del Señor, que requirió muchos cientos de años para que esta práctica fuera erradicada. Incluso hoy en día, existen restos de los “Valdenses” en Italia, y son el grupo protestante más grande en ese país. Su nombre se determina diversamente como proveniente de Peter Waldo, o su hábito de morar en los valles de las regiones alpinas remotas en el norte de Italia, Suiza y Francia. El Manual Bíblico de Halley dice: “Waldo, un rico mercader de Lyon, al Sur de Francia (1176), dio sus bienes a los pobres y anduvo predicando; se opuso a la usurpación clerical y el libertinaje; negó el derecho exclusivo del clero de enseñar el Evangelio, rechazado misas, oraciones por los muertos y el purgatorio; enseñaba la Biblia como la única regla de fe y vida, su predicación encendió un gran deseo entre la gente a leer la Biblia que fue reprimido gradualmente por la Inquisición, excepto en los Valles Alpinos del suroeste de Turín donde aún se encuentra, la única secta medieval que aún sobrevive, una historia de la resistencia heroica a las persecuciones. Ahora el cuerpo protestante líder en Italia” (P. 785). Los Bogomilos, Albigenses, Petrobrusianos, Arnoldistas, Balduinos, y un gran número de otras sectas, en su mayoría nombrados por sus enemigos, y en su mayoría denominados “herejes”, incluía a muchos que eran “Sabatarios”, y que mantuvieron los sábados anuales de Dios también.

 

Esta fue la razón por la que “la controversia Cuartodecimana” se extendió durante tantos siglos, ya que muchos continuaron observando los símbolos del cuerpo quebrantado de Cristo y la sangre derramada en el catorce de Nisán, como Cristo mismo había mandado.

 

¡De ninguna de las maneras celebraron jamás los apóstoles de Cristo la “Pascua” (Ishtar), o instaron a que los demás lo hicieran!

 

¿Por qué se Negaron los Ministros Cristianos a Enseñar

el Rico Significado de los Siete Días Santos Anuales?

 

Hoy en día, millones de cristianos profesantes reciben la “comunión” cada mañana, o cada semana. Por otra parte, miles de creyentes sinceros en Jesucristo observan la “Cena del Señor” cada año, lo que muchos llaman comúnmente “la Pascua”. ¿Deben los cristianos observar la “comunión” cada domingo por la mañana, o deberían prestar atención a la instrucción de Cristo, “Haced esto como yo he hecho a ti”, cuando acabó de lavarles los pies del discípulo, a continuación, les ofreció un pedazo de pan ácimo y un sorbo de vino?

 

¿POR qué millones de personas ignoran el rico significado de los siete días santos anuales de Dios, llamados los “días de fiesta”? Cada uno está centrado en Cristo, contiene muchos tipos, sombras y analogías a Jesucristo. Cristo es representado como el cordero que fue inmolado para la Pascua; es descrito como “el pan que descendió del cielo” en la comida del pan ácimo; es descrito como la primera de las “primicias” en la Fiesta de las Primicias, o “Fiesta de los días de reposo”, que ahora se llama “Pentecostés”. Fue Cristo quien envió al Espíritu Santo el día de Pentecostés, y fue Cristo quien fue representado por el “ofrecimiento de la gavilla mecida” durante el día de reposo semanal de los Días del Pan Ácimo, exactamente 50 días antes de Pentecostés. “Pentecostés” significa “quincuagésimo”, y se ha convertido en adjunto a la “Fiesta de los días de reposo”, o semanas, el mero hecho de que a los israelitas se les dijo que contaran siete semanas, así como para llegar al “día siguiente del séptimo día de reposo”, y así determinar el día en que la “Fiesta de los días de reposo” (Pentecostés ) cayó.

 

Cristo es la figura central de la “Fiesta de las Trompetas”, que anuncia su regreso profetizado a esta tierra. Él es el sacrificio expiatorio descrito en el Día de la Expiación. Cristo “habitó” en carne humana durante 33 años y medio, y es un tipo importante en la “Fiesta de los Tabernáculos”. Él es el gran JUEZ que reinará durante el “Último Gran Día”, que retrata el día del juicio, y la segunda resurrección, tras el reinado milenario de Cristo sobre la tierra durante 1.000 años.

 

Puesto que el Jesús Cristo del NUEVO Testamento es la figura central en TODOS los sábados anuales dados a Israel, ¿por qué tantos miles de ministros cristianos profesantes de la “corriente principal” IGNORAN COMPLETAMENTE los días santos de Dios?

 

¿POR QUÉ NO HA ESCUCHADO los tipos ricos, centrados en CRISTO asociados con los días santos anuales?

 

Piense en ello. Un pastor de una iglesia observante del domingo podría decir a su congregación: “Voy a entregar un sermón en siete pastes para las próximas siete semanas, con todos los tipos y sombras del Señor Jesucristo que se encuentran en los días santos anuales dados a Israel. “Si así lo hizo, un pastor sería prudente al añadir: “Dejaremos de lado, por las próximas siete semanas, si observar esos días santos anuales corresponde a los cristianos de hoy. En su lugar, vamos a investigar cada día festivo con sus propios méritos, aprendiendo cómo cada uno describió el plan de Dios, la venida del Salvador, Su muerte, sepultura y resurrección, y su prometido retorno a esta tierra”.

 

¡Me atrevo a decir que cualquier pastor encontraría a su público cada vez mayor, semana a semana, encontraría a sus feligreses pendientes de cada palabra! ¡El problema es que él también iba a encontrar muy rápidamente a sus feligreses comenzando a preguntarle POR QUÉ NO MANTENER esos días santos!

 

Usted no ha oído esos sermones en su educación religiosa. ¿POR QUÉ?

 

¡No hay día santo en el Antiguo Testamento más repleto de tipos de Cristo, de Dios el Padre, de Su plan para la humanidad que la Pascua y los Días del Pan Ácimo!

 

Lamentablemente, para muchos un ministro cristiano profesante, sería una REPUGNANTE HEREJÍA volver a la enseñanza de Cristo mismo! ¡La Tradición de la Iglesia es más importante para la mayoría!

 

Ahora, observe las ricas sombras centradas en Cristo y tipos contenidos en esa primera Pascua hace mucho tiempo en Egipto.

 

¡La Primera Pascua Judía de la Historia -- Completamente Única!

 

La primera Pascua fue una ocasión completamente única en toda la historia. Fue una ocurrencia única, una época de milagros grandes y castigos de Dios en contra de Egipto, un tiempo de sufrimiento y muerte, un tiempo de gran escape para el pueblo de Dios.

 

Durante siglos, Israel había sido una nación de esclavos. El conocimiento de las estaciones anuales, el ciclo semanal, el séptimo día Sabbath se había perdido en una avalancha de la superstición pagana e idolatría. Los israelitas en Egipto eran completamente ignorantes del calendario sagrado de Dios. No fue hasta los acontecimientos anteriores a la primera Pascua que Dios le reveló a Moisés y Aarón qué mes fue el primer mes del Calendario Sagrado. Fue entonces cuando Dios comenzó a revelar sus días santos anuales y su profundo significado, así como el Sabbath semanal, a Israel.

 

Note: “Y habló el Eterno a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo, Este mes será el principio de los meses: será el primer mes del año para vosotros.” Dios llamó el nombre del primer mes “el mes de las espigas verdes”. Su nombre era Abib (Éxodo 13:04) y más tarde fue llamado Nisan (Nehemías 2:1; Ester 3:07).

 

Esto marcó el principio del año sagrado del calendario Hebreo, que comienza con el mes de la cosecha de cebada de primavera, por lo tanto, el “mes de las espigas verdes”.

 

Había llegado el tiempo de Dios para salvar a su pueblo de la esclavitud, establecer los israelitas como Su propia nación escogida, para colocar su nombre entre ellos. Él hizo que soportaran un tiempo de prueba y las pruebas durante cuarenta años en el desierto de Sinaí. La antigua generación FRACASÓ en cuarenta años de pruebas y ensayos. Sus quejas constantes, el quejarse, quejarse (llamado “murmuración” en la Biblia) dio lugar a la muerte en la tierra. Incluso la muerte de Moisés en el desierto, a pesar de que se le permitió ver la tierra prometida desde la distancia. Finalmente, Dios hizo que la descendencia de los hijos de Israel heredara la tierra prometida de Palestina.

 

Esto tiene un gran significado espiritual, no sólo para los Días del Pan Ácimo y esa Pascua Judía original, sino para todo el plan de Dios, con un significado especial en el momento de la Fiesta de los Tabernáculos. Así como una “nueva criatura en Cristo” se engendra en cada persona en el momento del bautismo y la imposición de las manos (2ª Carta a los Corintios 5:17), por lo que una “nueva criatura” fue engendrada en el vientre de cada madre israelita MIENTRAS ELLA ESTABA EN EL DESIERTO. La tierra de Egipto era un tipo de este mundo malo en el que vivimos, a menudo como “esclavos” a nuestras propias naturalezas carnales; a nuestros orígenes étnicos, culturales, históricos, lingüísticos, educativos, políticos y sociales. Somos una PARTE de nuestra sociedad “ya formada”, habiendo sido educados en ella.

 

La antigua generación que pereció en el desierto es un tipo de nuestro “hombre antiguo” (Efesios 4:22), que debe perecer en la piscina bautismal, que tipifica la muerte y sepultura del antiguo yo. La generación más joven, que nunca conoció a Egipto, pero que ha nacido en el desierto, retrata la “nueva criatura en Cristo” engendrada dentro de cada uno de nosotros cuando salimos fuera de las aguas del bautismo, y tienen la imposición de manos sobre nosotros para el receptor del Espíritu Santo de Dios.

 

¡Dios nos ENGENDRA con su Espíritu, nos hace sus hijos. En ese momento, se inicia una “nueva criatura en Cristo”! Esa nueva criatura espiritual heredará la eternidad, mientras que el antiguo cuerpo físico se perderá, o será cambiado de forma instantánea en el momento del regreso de Cristo (1ª Carta a los Corintios 15:50-52).

 

Hay muchos tipos espirituales ricos relacionados con la Pascua Judía en Egipto. Observe más de ellos :

 

Los israelitas fueron instruidos para seleccionar un cordero sin mancha o un niño (Éxodo 12:3-5) de sus rebaños , manteniéndolo “... hasta el día catorce de este mes, y toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará entre las dos tardes” (Éxodo 12:06). ¿Hay algo más indefenso que un pequeño cordero recién nacido? Cuando yo era un niño, un amigo del barrio tenía un cordero que se alimenta con un biberón, sosteniéndolo en sus brazos. El inocente cordero sin mancha, de forma perfecta era un tipo de Jesucristo. En el bautismo de Jesús, Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios”. Cristo es llamado “Cordero” en varias ocasiones en el libro del Apocalipsis (ver Apocalipsis 14:1, 4, 10; 17:14; 19:07, 9; 21:09).

 

Dios les instruyó: “Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en los puestos superiores de las puertas de las casas en que lo han de comer.

 

“Comeréis de ella ni cruda, ni cocida [hervida] en absoluto con agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.

 

“Y Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana, y lo que quedare hasta la mañana, habéis de quemarlo en el fuego” (Éxodo 12:6-10).

 

Obviamente, ya que iban a comer la carne “en esa noche” (es decir, la noche siguiente a la muerte del cordero “en la noche”) el cordero tuvo que ser matado en un período de tiempo suficientemente anterior a su alimentación actual para permitir su preparación de acuerdo con las instrucciones explícitas de Dios.

 

Dios le dijo a Moisés y a Aarón que instruyeran a los israelitas que esta comida inusual debía comerse como si tuvieran mucha prisa, con temor, como si estuvieran a punto de volar.

 

Era la práctica habitual permitir que un animal fuera colgado en un lugar fresco, tras su sacrificio, y su envejecimiento y luego la matanza de la carne tal vez varios días o incluso una semana o más tarde dependiendo del clima.

 

Por lo tanto, el consumo de este cordero (o macho cabrío) en tan sólo unas horas después de su masacre, era obviamente una comida muy apresurada, algo inusual, que simboliza una comida en un momento de emergencia.

 

A los israelitas se les dijo “Y así habéis de comerlo: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y comeréis apresuradamente: es la Pascua Judía del Eterno.

 

“Pues yo pasaré por la tierra de Egipto esta noche, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el hombre hasta la bestia, y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicio; Yo soy el Eterno.

 

“Y la sangre será la señal en las casas donde vosotros estéis; y cuando yo vea la sangre, PASARÉ de vosotros, y las plagas no irán contra vosotros para destruiros cuando yo hiera la tierra de Egipto” (Éxodo 12:11-13).

 

El ceñir de los lomos se consiguió metiendo la ropa de faldón usado durante ese día en una cinta de cuero, o un cinturón grueso. Siempre se hizo justo antes de correr o caminar rápido. Era una orden inusual de comer la comida con sus zapatos en sus pies, porque los zapatos no eran generalmente usados en interiores. Tal costumbre prevalece hasta nuestros días en Oriente Medio y los países orientales. El calzado era usado al aire libre, pero, al entrar en una vivienda, se quedaba afuera, o en un vestíbulo. Como se evidencia en la costumbre después de lavar los pies (en relación con la celebración de Jesucristo de su última cena) los sirvientes proporcionarían agua y lavarían los pies de los clientes importantes, que luego deslizarían sus pies en zapatillas o sandalias, o tal vez irían descalzos sobre la piel o la alfombra en el suelo del domicilio.

 

La vara, bastón o báculo normalmente se dejaba cerca de la puerta, o tal vez en el vestíbulo. Sin embargo, se les ordenaba explícitamente comer esta comida con una sola mano, con sus bastones de caminar en sus manos, ¡como símbolo de la gran prisa!

 

Tenga en cuenta todos los elementos de esta comida: Era para ser comida muy poco después de la masacre de los animales (extremadamente raro); sus varas o bastones en las manos (muy poco común), no debían tomarse tiempo para visitar, disfrutar de un interminable comida como un evento familiar, sino que fueron a comer la comida rápida, todo lo cual mostró una comida muy apresuradamente comida como con agitación, ¡antes de un vuelo inmediato!

 

Como se verá más adelante, los acontecimientos cronológicos previos y finales en la famosa “última cena” del Señor Jesucristo se establecen de manera positiva. No hay duda de que todo lo relativo al tiempo de la Cena del Señor, y su relación con la Pascua Judía, y el momento en que fueron sacrificados los corderos pascuales.

 

Sin embargo, como algunos han asumido que los israelitas no salieron de Egipto la misma noche de la comida de la cena pascual, después de pasar por encima del ángel de la muerte, porque se supone, además, que los israelitas pasaron la totalidad del día siguiente arruinando a los Egipcios, y que el Éxodo comenzó la noche siguiente, muchos se han confundido acerca de cuándo ocurrió el Éxodo, y cuándo la cena pascual se llevó a cabo.

 

Por ejemplo, aquellos que sabían que estaban tomando parte en los símbolos del Nuevo Testamento sobre el cuerpo y la sangre de Jesucristo (pan ácimo y vino) que coincide con la antigua cena de Pascua Judía ¡empezaron a creer que había ocho días de los panes ácimos, no siete! Su confusión se deriva de la suposición de que la observancia del Nuevo Testamento de Cristo, Su famosa última cena, ¡coincidió exactamente con la antigua cena pascual Egipcia! ¡Pero, como se verá claramente, no lo hizo!

 

Siguiendo esta premisa, muchos han participado en los símbolos del pan ácimo y el vino en la Pascua Judía (la Cena del Señor), y luego se preguntaron acerca de la costumbre de comer alimentos con levadura durante la siguiente parte diurna del día catorce de Nisán, antes de asegurarse de que toda la levadura estuviera fuera de sus hogares en la puesta del sol antes del  decimoquinto día. Habiendo una vez comido pan ácimo en el marco de la ceremonia de conmemoración de la muerte de Cristo, se sintieron extrañamente comiendo algo con levadura en la siguiente mañana del día catorce de Nisán - antes del verdadero comienzo de los SIETE días de la Fiesta del Pan Ácimo.

 

Pero Dios dijo “Siete días comeréis panes sin levadura” Él dijo: “En el mes primero, el día catorce del mes por la tarde, comeréis los panes ácimos, HASTA el veintiuno del mes por la tarde” (Éxodo 12:18). ¡Obviamente, si se cuentan inclusive (comenzando con el decimocuarto día – significando su comienzo) se trata de ocho días!

 

Pero si usted está comenzando la comida del pan ácimo “en incluso” el decimocuarto día, es decir, justo antes de la puesta del sol, significa que su comida, bien puede haber apenas comenzado antes del atardecer, continúa en las horas de la noche, o el COMIENZO del decimoquinto día, ¡entonces no habrá problema! Usted tiene SIETE días completos y tal vez un par de horas – y no ocho días.

 

¡El problema para muchas personas sinceras estaba en su incomprensión del verdadero personaje en el Nuevo Testamento en la famosa última cena!

 

Que sólo hay siete días del pan ácimo, está perfectamente claro. (Éxodo 12:15, 19).

 

¡Que los antiguos israelitas tenían que comer el cordero pascual y el pan ácimo “EN ESA NOCHE” (Éxodo 12:8), es decir, en el inicio del decimoquinto día también está claro! Para entender la secuencia de eventos en la primera Pascua Judía, uno tiene que leer las Escrituras cuidadosamente, comparando todas las Escrituras pertinentes, y evitar suposiciones erróneas. Ahora, desde las páginas de su Biblia, vamos a ver lo que pasó durante esa primera Pascua Judía, vamos a llegar a entender CUÁNDO se produjo el éxodo!

 

“Entre Las Dos Tardes”

 

Dios instruyó a los israelitas: “Y lo guardaréis [el cordero pascual] hasta el día catorce de este mes, y toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer ... y se comerá la carne en esa noche ...” (Éxodo 6-8).

 

Las grandes diferencias de opinión son el resultado del uso de la expresión hebrea “en la noche”, que, técnicamente, significa “entre las dos tardes”. Algunos, incluyendo Lightfoot, tomaron la expresión para dar el significado de después de la puesta del sol, pero antes de la completa oscuridad. ¡Si estaban en equivocados, habían entonces puesto el sacrificio del cordero pascual y el consumo de la comida de la Pascua Judía en la clausura del decimotercero día, y en el comienzo del decimocuarto! Recuerda, Dios comienza los días con la puesta del sol. Por lo tanto, si se tratara de matar el cordero pascual en el catorce “entre las dos tardes”, y SI “entre las dos tardes” significa después de la puesta del sol, pero antes de la noche cerrada, entonces el cordero pascual se habría comido en la noche después de la decimotercera, justo después del comienzo de la decimocuarta!

 

Hablando del significado preciso de la frase “entre las dos tardes”, Enciclopedia de la Literatura Bíblica de Kitto dice “Tradición ... interpreta la frase entre las dos tardes, a significar desde la tarde hasta la desaparición del sol, la primera noche siendo desde el momento en que el sol comienza a declinar de su vertical o el punto de mediodía hacia el oeste, y el segundo desde donde se pone, y desaparece de la vista, que es la razón por la que el sacrificio diario debería ser sacrificado a las 12:30 p.m. de un viernes (Mishna, Pesachim, v 1, . . Maimónides, Hilchoth, Korban, Pesaj, 1,4). Pero como el cordero pascual era sacrificado después del sacrificio diario, por lo general, se llevó a cabo de 2:30 a 5:30 p.m. Debería haberse considerado superfluo agregar, que estos fieles seguidores de la tradición judía como Sandia, Rashi, Kimchi, Ralbag, etc, abrazaron esta definición de los cánones antiguos judíos, si no fuera por la afirmación que se hace en algunos de los mejores comentarios cristianos y que se repitieron en el excelente artículo de la Pascua Judía en el Diccionario de la Biblia de Smith, que 'Jarchi y Kimchi sostienen que las dos noches eran el tiempo inmediatamente antes e inmediatamente después de la puesta del sol de manera que el punto de tiempo en el que el sol se pone los divide'. Ahora Rashi declara más claramente: 'Desde la sexta hora (12:00) en adelante se llama entre las dos tardes, ya que el sol comienza a bajar hacia la noche. Por lo tanto, me parece que la frase entre las dos tardes denota la horas entre la tarde del día y la tarde de la noche. La tarde del día es desde el comienzo de la séptima hora (inmediatamente después del mediodía), cuando las sombras de la noche comienzan a alargarse, mientras que la tarde de la noche es el inicio de la noche' (Comentario sobre Éxodo 12:6). Kimchi dice casi literalmente lo mismo: 'Entre las dos tardes es desde el momento en que el sol comienza a inclinarse hacia el oeste, que es la sexta hora (12 en punto) y en adelante. Se llama entre las dos tardes, porque hay dos tardes, porque desde el momento en que el sol comienza a declinar es una tarde, y la otra tarde es después de que el sol se haya puesto, y es el espacio entre ellas lo que se entiende por las dos tardes' (sv Lexicon) …

 

“Eustacio, en una nota en el decimoséptimo libro de la Odisea, demuestra que los Griegos también mantuvieron que había dos tardes, uno que llamaban la última tarde en el cierre del día, y el otro la antigua tarde, que comenzaba inmediatamente después del mediodía” (cap. I Vid. Bochart Hierozoic, Parte I, lib. ii., oper., tom. ii. p.559, editar. 1712).

 

El término “noche” significa simplemente “nivelación”. Debido al uso popular, mucha gente dice “buenas tardes” al encontrarse con los amigos en la parte temprana de la noche, o muy tarde en la tarde. Pero el uso popular de los términos en inglés no indica el verdadero significado de los términos Hebreos que eran miles existentes años antes de que el idioma Inglés llegara a existir. El término “entre las dos tardes” en realidad significaba cualquier momento desde el cenit, o la “nivelación” del sol en su punto más alto, ya que comenzó su declive, hasta el momento de la “ida del sol”, o la puesta del sol. Por ello, los corderos de sacrificio eran sacrificados desde alrededor de las 2:30 en adelante, el 14 de Nisan.

 

Pero no tenemos que especular sobre el lenguaje o la costumbre, porque no hay prueba bíblica interna irrefutable acerca de la hora del día que se quiere decir con la frase “entre las dos tardes”, traducidos “en la noche” en Éxodo 12:6.

 

Dios dijo: “... los cuales comerán la carne esa misma noche” (Éxodo 12:8) probando que la matanza del cordero (o chico) tuvo lugar unas horas antes de la puesta del sol. La cena pascual se concluyó en las primeras horas del decimoquinto día de Nisan (dentro de sólo unas pocas horas después de la puesta del sol).

 

“SIETE DÍAS comeréis pan ácimo; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere levadura desde el primer día hasta el séptimo día [obviamente contando inclusive; siete días], aquella persona será expulsada de Israel” (Éxodo 12:15). Para abrazar sólo siete días, los Días del Pan Ácimo TUVIERON QUE COMENZAR EL DÍA QUINCE,  y el proceso de sacar la levadura de sus casas tuvo que ser completado en el catorce, antes de la preparación de la cena pascual.

 

¡De lo contrario, si la Pascua Judía original se hubiera producido justo después de la decimotercera tarde, justo en el comienzo del decimocuarto día, serían ocho días de los panes sin levadura!

¡Pero la Biblia dice que habían de ser sólo SIETE DÍAS de Pan Ácimo!

 

Observe una prueba más: “En el mes primero, el día catorce del mes por LA TARDE, que se comerá pan ácimo, HASTA el veintiuno del mes por la tarde”. Si usted comienza a contar CON la decimocuarta o al final de la decimotercera tarde, incluyendo todo el día, usted tendrá ocho días, no siete. De ello se desprende que la expresión “el día catorce del mes por la tarde” significa AL FINAL DE LA DECIMOCUARTA, así como el décimo quinto está a punto de EMPEZAR, o no habría OCHO días de Pan Ácimo..

 

El primer día del Pan Ácimo es el DECIMOQUINTO, no el decimocuarto. ¡Pero la cena pascual debía ser preparada, incluyendo el sacar la levadura, y la matanza del cordero (o chico) muy tarde el catorce! Por lo tanto, las casas de los israelitas estarían sin levadura durante SIETE DÍAS completos, además de sólo unas pocas horas, al final del día catorce, antes del comienzo de la Fiesta del Pan Ácimo. Este es el PROPÓSITO de la jornada de “preparación”. ¡Recuerda esa frase! Cristo estuvo en la hoguera hasta la media tarde del día catorce de Nisán, y murió en el momento preciso en que el sumo sacerdote mató al primero de los corderos Pashal! ¡Se APRESURARON a enterrarle! ¿Por qué? “Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado [griego: stauros, que significa pálido en posición vertical, o estaca , a menudo traducido como “verde”], porque ese sábado era muy solemne (pues aquel día de reposo era un GRAN día) (Juan 19:31). ¡Un “gran día del Sabbath” era un día santo anual! ¡El día santo que llegó inmediatamente después de la muerte de Cristo fue el PRIMER DÍA DEL PAN ÁCIMO, el 15 de Nisán!

 

Nótese además: “Allí [en el sepulcro nuevo a los pies del Gólgota] pusieron a Jesús, por tanto, debido a la PREPARACIÓN Judía, porque aquel sepulcro estaba cerca” (Juan 19:42).

 

Millones de cristianos profesantes sinceros, que acuden a la iglesia continuamente, no saben NADA acerca de esta escritura; no saben nada acerca de los verdaderos acontecimientos de la semana en la que Cristo murió. Si lo hicieran, sabrían que Cristo fue condenado a muerte en un MIÉRCOLES, que fue sepultado en esa tarde MIÉRCOLES; que Él estuvo en la tumba exactamente 72 horas, tres días y tres noches, así como él dijo, y que Él resucitó tarde en un Sabbath por la tarde!

 

¡Note! “Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estuvo el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra” (Mateo 12:40). ¡Observe también que esta sería la única señal PERENNIAL que Cristo dejaría el mundo en cuanto a Su verdadero Mesías! Él dijo: “Pero él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera busca, después de un signo, y no se le dará ninguna señal, sino la señal del profeta Jonás” (Mateo 12:39), y luego dijo: ¡Él estaría exactamente TRES DÍAS Y TRES NOCHES en el “corazón de la tierra”, o la tumba!

 

Ahora, CUENTE: Desde el “Viernes Santo” en la puesta del sol hasta la puesta del sol del Sabbath es una noche y un día. Desde la puesta del sol del Sabbath al domingo en la puesta del sol son dos noches y dos días. ¡De  la puesta de sol del domingo a la puesta de sol del lunes son tres noches y tres días!

 

¡Algunos, tratando de ARGUMENTAR en torno a la verdad de Dios, han tratado de insistir en que Cristo se refería a parte de un día o parte de una noche! ¡Pero esto no tiene sentido, y el hecho de que Él dijo específicamente “DIA”, y agregó “NOCHE” demuestra que Él estaba hablando de nuestro período normal de 24 horas de un día y una noche!

 

Algunos tratan de argumentar que Jesús usó un “idioma griego” cuando dijo tres días y tres noches. ¡Pero Él se refirió a la “señal del profeta Jonás”, y el libro de Jonás fue escrito en hebreo, no en griego! ¡Los hombres harán cualquier cosa por evitar la obediencia a los mandamientos de Dios, con el fin de aferrarse a sus propias tradiciones humanas!

 

¡La tradición de la mañana del “Viernes Santo” de Domingo de Pascua es completamente falsa! Cristo no fue sepultado en un viernes, sino el miércoles anterior, antes del GRAN Sabbath, que cayó en jueves. Luego vino la preparación para el Sabbath semanal, el viernes, y luego el Sabbath semanal regular cuando, EXACTAMENTE tres días y tres noches después de su muerte, Cristo resucitó.

 

Ahora, de vuelta al significado del término, “entre las dos tardes” durante esa primera Pascua Judía en toda la historia:

 

Dios dijo: “Por SIETE DÍAS no habrá levadura en vuestras casas” (Éxodo 6:19).

 

Observe una prueba más : “Guardarás el mes de Abib [espigas verdes], y harás Pascua Judía al Eterno tu Dios. Porque en el mes de Abib el Eterno tu Dios te sacó de Egipto de NOCHE. Por lo tanto sacrificarás en la Pascua Judía del Eterno, tu Dios, las ovejas y las vacas, en el lugar que el Eterno escogiere para poner allí su nombre.

 

“No comerás pan con levadura; SIETE DÍAS comerás pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de la tierra de Egipto... y no habrá levadura con contigo en todo tu territorio por siete días; ni quedará nada de la carne, que sacrifiques EN LA TARDE del primer día hasta la mañana” (Deuteronomio 16:1-4).

 

He aquí una prueba más de que el sacrificio del cordero ERA TARDE EL CATORCE, justo antes de la puesta del sol que da comienzo al decimoquinto día, que fue el primer día de los siete días del pan ácimo.

 

Note el uso bíblico de la palabra “día” en relación con la frase “por la tarde”.

 

“Y EN EL DÍA que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo, específicamente, la tienda del testimonio: y por LA TARDE había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, HASTA LA MAÑANA.

 

“Así era continuamente: la nube lo cubría DE DÍA, y la apariencia de fuego de noche” (Números 9:15,16).

 

¿Cuándo Ocurrió el Éxodo?

 

¡Sabemos sin lugar a duda que los israelitas salieron de sus casas en Goshen para viajar de Ramsés a Sucot (Números 33:4,5) POR LA NOCHE!

 

Recuerda, Dios comienza los días al atardecer. Por lo tanto, la porción de la noche de un día es la primera parte del día, que comienza con la puesta de sol anterior. ¿Ahora, en qué día del mes de Abib qué los israelitas parten de Ramsés?

 

“Y ellos partieron de Ramsés en el primer mes (Abib), el decimoquinto día del mes primero, en la mañana DESPUÉS DE LA PASCUA JUDÍA  los hijos de Israel habían salido con mano poderosa, a la vista de todos los egipcios” (Números 33:3).

 

¡Por lo tanto, está claro que salieron de Egipto EL DÍA QUINCE, y POR LA NOCHE! ¡Eso significa que ellos salieron de Egipto en algún momento durante las horas de la noche del quince de Abib, “en la mañana” tras el paso del ángel de la muerte!

 

Recuerde las instrucciones originales de la Pascua Judía: “Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer [del decimocuarto] Y se sacará sangre, y la pondrán en los dos postes y en los puestos superiores de las puertas de las casas en que lo han de comer.

 

“Y comerán la carne esa misma noche [DESPUÉS del atardecer, durante las oscuras horas de la tarde en la noche, después del sacrificio, o el sacrificio del cordero 'por la tarde' que significa tarde en el decimocuarto día], asada al fuego, y con panes ácimos; y con hierbas amargas lo comerán.

 

“Comeréis de ella cruda, ni cocida [hervida] en absoluto con agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.

 

“Y Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana, y lo que quedare hasta la mañana, habéis de quemarlo en el fuego.

 

“Y así habéis de comerlo: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bastón en vuestra mano; y comeréis apresuradamente: es la Pascua del Eterno” (Éxodo 12:6-11).

 

Matar, preparar y comer una cena apresurada de cordero asado requeriría por lo menos un par de horas. Sería difícil para los cientos de miles de personas que lo hicieran en menos tiempo, sobre todo cuando la matanza del cordero pascual involucraba algún tipo de ceremonia, como la selección de un campo de matanza, reunir cuidadosamente la sangre derramada en las cuencas, pasar por el ritual de inmersión ramas de hisopo en la cuenca, pintar cuidadosamente las jambas y dinteles con la sangre.

 

Los animales debían sólo ser “despellejados”, no completamente descuartizados; aviso de que iban a ser asado con “la cabeza y sus entrañas”, que significa que los animales no debían haber sido cuidadosamente acuartelados o descuartizado de cualquier manera, sino asados enteros.

 

Ya que el asesinato iba a tener lugar “en la tarde” o las últimas horas de la tarde, y el tostado debía comenzar poco después, habría sido cuestión de un par de horas o así que los animales hubieran estado listos para el consumo apresurado después de encender los fuegos para asar.

 

¡Dios quería que los israelitas comieran como en una gran emergencia! ¡Habían de comer (en el caso de los hombres que llevaban bastones para caminar) con sus zapatos en sus pies, sus faldas recogidas en sus fajas de cuero como si estuvieran listos para un vuelo inmediato, y para comer con una sola mano, con su bastón en la mano, y participar de la carne asada con la otra mano! ¡Tenían que comer con temor, con miedo, y con gran prisa!

 

Observe también, “Sucedió que, a media noche (el DECIMOQUINTO día), el Señor hirió de muerte a todo primogénito del país de Egipto, desde el primogénito de Faraón que está sentado en el trono, hasta el del preso que está en la cárcel, y a todos los primeros nacidos de los animales.

 

Faraón se levantó de noche, y con él toda su gente y todos los egipcios. Se oyó un clamor grande por todo Egipto, pues no había casa donde no hubiera algún muerto.

 

Aquella misma noche Faraón llamó a Moisés y Aarón (observe que el ángel de la muerte ya ha pasado. Ahora, a pesar de que Moisés y Aarón habían incluido en el comando que no debían salir de sus puertas hasta' la mañana' siguiendo el paso del ángel de la muerte para asegurar que no morían, Faraón llama a estos dos líderes, como representantes de todo el pueblo. Ellos obedecieron, ya que el peligro había pasado. Salieron de sus casas y se fueron a casa de Faraón) y les dijo: «Levántense y salgan de este pueblo, ustedes y los hijos de Israel. Vayan para servir al Señor, como ustedes dicen.

 

“Llévense sus rebaños de ovejas y vacunos, como ustedes piden. ¡Salgan, pero denme la bendición!»

 

“Los egipcios los PRESIONABAN para que se fueran INMEDIATAMENTE, pues decían: «Si no se van ésos, moriremos todos.»

 

“El pueblo recogió la masa antes que fermentara; la envolvieron en sus mantas y se la cargaron al hombro.

 

“Los israelitas hicieron lo que les había dicho Moisés: pidieron [habían pedido; ver Éxodo 3:21-22;11:2] a los egipcios objetos de oro y plata y muchos vestidos,

 

“y los egipcios se lo dieron prestado, porque el Señor hizo que estuvieran dispuestos para escucharlos. Así fue cómo despojaron a los egipcios.

 

“Los hijos de Israel partieron de Ramsés a Sucot en número de unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar a los niños.

 

“También salió con ellos una turba numerosa, con grandes rebaños de ovejas y vacas.

 

“Comieron panes sin levadura, tomando de la masa que habían sacado de Egipto. Pues habían salido con TANTA PRISA que no les alcanzó el tiempo para ECHARLE levadura y hacer panes.” (Éxodo 12:29-39).

 

¡Esta fue la consecuencia lógica de una comida que se come como si se estuviera a punto de volar! ¡Porque, unas pocas horas después de la media noche, estaban EN EL GRAN VUELO! Fíjese en las palabras de las Sagradas Escrituras! Los egipcios los estaban “expulsando”. Fueron “empujados hacia fuera”. “Ni tampoco podían esperarse”. “Ellos no habían preparado vituallas”. Fueron a comer “apresuradamente”.

 

Dios no tenía la intención de que los israelitas “se recrearan” en la preparación de una comida muy apresurada, comer con los lomos ceñidos como en la preparación para un vuelo inmediato; prácticamente comer con una mano, mientras la otra aferraba un bastón o vara; comer con temor y miedo, como si fueran a salir en cualquier momento y hacer todo esto en vano, a sabiendas de que iban a pasar todo el día siguiente completo, más de doce largas horas, “arruinando” a los Egipcios!

 

¡No, el lenguaje utilizado en las Escrituras como ser “expulsados”, y los egipcios “apresurándoles” a abandonar DEMUESTRA, de manera concluyente, que los israelitas salieron de Ramsés durante las primeras horas de la madrugada de la noche el día quince de Abib!

 

¡Obviamente, la orden de no salir de sus puertas “hasta la mañana” fue levantada después del paso del ángel de la muerte! La plaga había terminado. Moisés y Aarón, como tipos de las naciones de Israel, fueron apresuradamente convocados al palacio del Faraón. ¡Aunque estaban en el interior, en sus propios hogares respectivos, habiendo comido del cordero pascual que habían hecho todos los demás, con la sangre claramente rociada sobre los dinteles de las puertas y dinteles de sus casas, ahora era perfectamente seguro salir de sus hogares, ya que el ángel de la muerte había pasado por alto y se había ido de la tierra!

 

Observe el lenguaje de Números 16:1: “Guardarás el mes de Abib, y harás pascua al Eterno tu Dios, porque en el mes de Abib el Eterno tu Dios te sacó de Egipto de noche”.

 

¡Con la organización sistemática de las tribus de acuerdo a varios ancianos (Éxodo 6:9-27), con repetidos anuncios de que en cualquier momento el Faraón iba a dejarles ir al desierto, a la espera de tal decisión, y que se expediría en cualquier momento para la mejor parte de una semana, sin duda la comunicación rápida a través de los ancianos a la persona más humilde podría lograrse en cuestión de muy pocos minutos, a lo sumo, tal vez una hora o algo así!

 

La Pascua Judía del Nuevo Testamento

 

Así como la primera Pascua Judía fue única en toda la historia, lo que fue la “Última Cena” de Jesucristo en una ocasión completamente única. Las historias se refieren a la Pascua Juadía original como la Pascua Judía “pre-exilio”, ya que había grandes diferencias en la forma en que la Pascua Judía se observó después de la expulsión de los israelitas de Egipto, y luego pequeñas diferencias de nuevo una vez que habían llegado a la tierra prometida, y un templo había sido construido.

 

Desde su más temprana infancia, es obvio que Jesucristo observó la Pascua Judía con sus padres. Observe la afirmación de Lucas: “Iban sus padres a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua Judía.

 

“Y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.

 

“Y cuando hubieron cumplido los días, volviendo ellos, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, y José y su madre no supieron de ello” (Lucas 2:41-43). Luego sigue el relato de cómo, cuando era niño, Jesús estaba confundiendo a los ancianos sabios en el templo; cómo le dijo a sus padres que tenía que “estar en los negocios de Su padre”.

 

El relato más completo de los acontecimientos de la última Pascua Judía de Cristo en la tierra - la Pascua Judía que se PERDIÓ, porque ÉL ERA el sacrificio de la Pascua de ese año - se encuentra en el capítulo 13 de Juan. Estas son las partes principales: “Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo junto al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin”. ¡Observe que esta cena de la que vamos a leer se llevó a cabo ANTES de la fiesta de la Pascua, que era el quince de Nisán!

 

También, note que Jesús SABÍA que era el momento inminente de su muerte, SABÍA que  pronto “de pasaría de este mundo junto al Padre”. Hace algunos años, otra de las ridículas películas aburridas, pervertidas , de “Jesús” fue producida con la foto de Jesucristo como un joven perturbado, en busca de su identidad! Según la pervertida historia, ¡Él estaba constantemente luchando con conflictos internos; no sabía su verdadero lugar en la vida! ¡Pero la palabra de Dios hace evidente que Cristo SABÍA de su estado pre-existente con su Padre! Él dijo a los Judíos, “... antes que Abraham fuese YO SOY!”

 

Antes de la fiesta de Pascua, [“durante la cena”, de acuerdo a todas las otras traducciones, la Panin Ivan; Schofield, RSV, Comentario Crítico, etc] sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin.

 

Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo,

sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios,

 

se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura.

 

Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.

 

Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?».

 

Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás».

 

«No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!». Jesús le respondió: «Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte».

 

«Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!».

 

Jesús le dijo: «El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos».

 

El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: «No todos ustedes están limpios».

 

Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: «¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes?

 

Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy.

 

“Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros.

 

“Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.” (Juan 13:1-15). ¡Jesús no dijo que Pedro debía lavar los pies de los demás, o que Pedro debía lavar los pies de una persona como en una ceremonia pomposa! ¡No, dijo que deben LAVARSE LOS PIES UNOS A OTROS!

 

Ahora, ¿CUÁNDO?

 

¡Los discípulos no se volvieron inmediatamente y comenzaron a lavarse los pies unos a otros esa misma noche! ¡No, Cristo les había dado un ejemplo de que, cuando la próxima estación de la Pascua Judía llegara, sería para emular lo que había hecho! ¡Él les había dado un EJEMPLO, y les mandó a HACER lo que él les había hecho!

 

Nótese además: “De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.

 

“Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis” (Juan 13:16, 17). ¿Sabe usted de algunas iglesias que practican la costumbre ordenada por Cristo del lavamiento de los pies en el momento de la cena del Señor? Yo sí. Hay varias, todas esas iglesias que creen en la palabra de Dios que guardaba el Sábado; Sus leyes; los Sábados Anuales y Días Santos, y los que creen que Cristo quiso decir eso cuando dijo, “HACED esto como yo he hecho a ti”.

 

La primera oportunidad de los discípulos de Cristo habrían tenido que imitar a Cristo en la ceremonia de lavado de pies habría sido el año siguiente!

 

Ahora, observe qué más ocurrió en la última cena: “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y lo bendijo, y lo partió y lo dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed, éste es mi cuerpo” (Mateo 26:26). Es obvio que Cristo estaba indicando que el pan era un símbolo de Su cuerpo. Hombres equivocados han tratado de deducir de este ejemplo muy obvio algo de “misterio” (como los profetas de Dios que les advirtieron de que convertirían la verdad en una religión “misteriosa”) en la que el pan se convirtió en realidad en el cuerpo de Cristo! ¡La doctrina de la “transubstanciación” es completamente falsa!

 

Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo.»

 

“Después tomó una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: «Beban todos de ella:

 

“esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por muchos, para el perdón de sus pecados.

 

“Y les digo que desde ahora no volveré a beber del fruto de la vid, hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el Reino de mi Padre.»

 

“Después de cantar los salmos, partieron para el monte de los Olivos.” (Mateo 26:26-30).

 

Nunca antes en la historia tal cosa ocurrió. En esta cena totalmente NUEVA y ÚNICA, Jesucristo señaló el pan sin levadura como símbolo de su cuerpo, que iba a ser “roto” (no hay huesos rotos; fue severamente golpeado, latigado con profundidad, y una herida de lanza) y el vino, como símbolo de su sangre, que es derramada por los pecados de toda la humanidad.

 

¡Esta cena se produjo aproximadamente de 17 a 24 horas ANTES de la matanza de los corderos de la Pascua Judía!

 

Ahora, vamos a ver las actividades de Jesucristo durante los últimos seis días antes de la Pascua Judía.

 

Usted lee el acercamiento de Jesús a Jerusalén comenzando con Lucas 19:1-28, donde conoció a Zaqueo, quien le dijo que se quedaría con él esa noche, y envió la parábola de las minas (Lucas 19:1-10). Leemos: “Y cuando hubo dicho esto [la parábola de las minas] iba delante, subiendo a Jerusalén” (Lucas 19:28). En este punto, es necesario pasar a la narración de Mateo (Mateo 21:1-7) y leer las instrucciones de Jesús a sus discípulos en relación con el potro que Él montaría en su entrada triunfal en Jerusalén. Todos estos hechos ocurrieron en el sexto día antes de la Pascua, lo que habría sido el noveno día de Nisán, que corresponde a nuestro atardecer del Jueves al atardecer del viernes.

 

Después de su purificación del templo (Mateo 21:12-16) Él regresa a Betania esa noche (Mateo 21:17, Juan 12:01).

 

“Entonces Jesús, seis días antes de la Pascua, fue a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, al cual resucitó de entre los muertos” (Juan 12:1). Al día siguiente, Jesús pasó el sábado en Betania, y después de la puesta de sol de la noche (lo que habría sido nuestra puesta de sol del viernes, el quinto día antes de la Pascua, lo que habría sido el décimo día de Nisán), ocurrió la primera de las tres cenas, muy probablemente en la casa de Lázaro. En esta ocasión, leemos (Juan 12:2-8) cómo María ungió sus pies.

 

Al día siguiente, Jesús comienza desde Betania hacia Jerusalén, se encontró con una gran multitud, llora por la ciudad, y entra en el templo. (Ver Marcos 11:1-11; Lucas 19:29-44, Juan 12:12-19).

 

Todos estos eventos se llevaron a cabo en el cuarto día antes de la Pascua Judía, el undécimo día de Nisán, que corresponde a nuestra puesta del sol del sábado al domingo al atardecer.

 

A la mañana siguiente, el tercer día antes de la Pascua Judía, el doce de Nisán, que corresponde a nuestra puesta de sol del domingo a la puesta de sol del lunes, Jesús regresó a Jerusalén, maldijo la higuera como un ejemplo para los discípulos de las sanciones por la falta de dar fruto (Mateo 21:18-22) y entró en el templo.

 

“Y vienen a Jerusalén, y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas, y no quiso permitir que alguien llevase un vaso por el templo. Y les enseñaba, diciéndoles: ¿No está escrito, mi casa será llamada por todas las gentes de la casa de oración? Pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”.

 

Esto enfureció tanto a los sacerdotes y los escribas, que “... procuraban cómo le matarían; porque le tenían miedo, porque todo el pueblo estaba maravillado con su doctrina.

 

“Y cuando llegó la noche, Él salió de la ciudad” (Marcos 11:12-19).

 

Probablemente, Jesús volvió a Betania después de salir de Jerusalén en esta ocasión.

 

Al día siguiente fue el segundo día antes de la Pascua, el trece de Nisán, que corresponde a nuestra puesta del sol del lunes a la puesta del sol del martes.

 

Cuando pasaban de madrugada, los discípulos vieron la higuera, que estaba seca hasta la raíz.

 

Pedro se acordó, y dijo a Jesús: «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.»

 

“Jesús respondió: «Tengan fe en Dios.

 

“Yo les aseguro que el que diga a ese cerro: ¡Levántate de ahí y arrójate al mar!, si no duda en su corazón y cree que sucederá como dice, se le concederá.

 

“Por eso les digo: todo lo que pidan en la oración, crean que ya lo han recibido y lo obtendrán.

 

“Y cuando se pongan de pie para orar, si tienen algo contra alguien, perdónenlo,

 

“para que su Padre del Cielo les perdone también a ustedes sus faltas.»

 

“Volvieron a Jerusalén, y mientras Jesús estaba caminando por el Templo, se le acercaron los jefes de los sacerdotes, los maestros de la Ley y las autoridades judías,” (Marcos 11:20-27).

 

Vea también Mateo 21:23-29 y Lucas 20, todo el capítulo, y Lucas 21:4-38 para obtener más detalles de este segundo día antes de la Pascua.

 

Es durante este día que Jesús envía Sus dos grandes profecías, comenzando con la primera, en el templo (Lucas 21:5-36) y continuando con su segunda gran “Profecía de los Olivos” enviada en el Monte de los Olivos (Mateo 24:1 -51).

 

Nos dice claramente “Y aconteció, cuando Jesús terminó todas estas” palabras [la profecía de los Olivos, y sus advertencias de Mateo 25] Él dijo a sus discípulos: Sabéis que dentro de dos días se hace [la fiesta de] la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para ser crucificado” (Mateo 26:1, 2).

 

Los acontecimientos de este día se llenan muchas páginas, incluidos los capítulos 26 y 27 de Mateo, los capítulos 14 y 15 de Marcos y Lucas 22 y 23, junto con Juan 13 a través del capítulo 19.

 

Comenzamos con el relato de la traición de Judas y la preparación para la última cena.

 

“Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. Y desde ese entonces buscaba oportunidad para entregarle” (Mateo 26:14-16).

 

El relato de Marcos (Marcos 14:10, 11) es casi idéntico. En este punto, es necesario recordar que en la época de Jesucristo el encargo de buscar a través de los hogares judíos del más mínimo rastro de levadura “en preparación” para la Pascua que se inició el día catorce de Nisán, pasó a ser llamado, en uso común, “el primero de los días del pan ácimo”, a pesar de que no era, de hecho, uno de los SIETE días del pan ácimo. Ya que era el día de la búsqueda de la levadura, y sacar fuera la levadura de cada hogar, que pasó a ser llamado el “primero de los ácimos. Además, el término “Pascua Judía” se había convertido en un uso mucho más amplio que sus implicaciones originales.

 

Como se ha visto, la “Pascua Judía” original fue un ACONTEMIENTO histórico único. Fue el “paso sobre” los israelitas por el ángel de la muerte lo que mató al primogénito de Faraón.

 

Sin embargo, el término se adjuntó a la ceremonia en sí, incluyendo la matanza del cordero.

 

Con el tiempo, se adjuntó a la estación, que incorpora la búsqueda preliminar de levadura, sacar la levadura fuera de su hogar, la cena pascual, o Pesaj, y los siete días de los panes ácimos.

 

Esto se indica en el relato de Lucas de la traición de Judas. “Estaba cerca la fiesta de los ácimos, que se LLAMA la Pascua Judía” (Lucas 22:1). A pesar del hecho de que la Fiesta de los Panes Ácimos y la Pascua Judía eran dos ocasiones distintas, el lenguaje colectivo general hacía tiempo que había llegado al uso.

 

Larga cuenta de la famosa última cena de Jesús del apóstol Juan es única entre los cuatro evangelios.

 

Usted puede leer los relatos paralelos en Mateo 26:26-29 y Marcos 14:22-25.

 

Para una comprensión completa de los eventos durante todo el “día de preparación”, el catorce de Nisán, o el día antes de la Pascua, Busque y lea los siguientes pasajes:

 

Eventos durante el último día antes de la Pascua del 14 de Nisan “El día de la preparación” (Juan 19:31) El día de la muerte de Jesús

 

(Corresponde a nuestra puesta de sol del martes a la puesta del sol del miércoles)*

 

Trama de traición de Judas a Cristo:

            Mateo 26:14-16, Marcos 14:10, 11, Lucas 22:1-6

 

“Preparación” de última cena:

            Mateo 26:17-19, Marcos 14:12-16, Lucas 22:7-13

 

“Llegó la noche”; trama para la traición:

            Mateo 26:20, Marcos 14:17

 

La última cena, lavatorio de los pies:

            Juan 13:1-20

 

El anuncio de la traición:

            Mateo 26:21-25, Marcos 14:18-21, Juan 13:21-30

 

La comida de la cena; “Nuevo Pacto” propuesto: el pan y el vino instituido:

            Mateo 26:26-29, Marcos 14:22-25, Lucas 22:14-23

 

Primera profecía de la negación de Pedro:

            Juan 13:31-38

 

Disputa sobre mayor:

            Lucas 22:24-30

 

Segunda profecía de la negación de Pedro:

            Lucas 22:31-34

 

Ellos van a Getsemaní:

            Mateo 26:30-35, Marcos 14:26-29, Lucas 22:39, Juan 18:1

 

Tercera profecía de la negación de Pedro:

            Marcos 14:30-31

 

Agonía en el jardín:

            Mateo 26:36-46, Marcos 14:32-42, Lucas 22:40-46

 

Cristo arrestado:

            Mateo 26:47-56, Marcos 14:43-50, Lucas 22:47-54, Juan 18:2-11

 

Lázaro se escapa:

            Marcos 14:51, 52

 

Ensayos - todo a través de la noche del martes:

            Mateo 26:57; 27:31, Marcos 14:53; 15:19, Lucas 22:54; 23:25, Juan 18:12; 19:13

 

“Hora sexta” (nuestra medianoche del martes) el discurso de Pilato: “¡He aquí vuestro Rey”.

            Juan 19:14, 15

 

Cristo escapó de ser asesinado:

            Mateo 27:31-34, Marcos 15:20-23, Lucas 23:26-31, Juan 19:16, 17

 

Debate con Pilato sobre inscripciones:

            Juan 19:19-22

 

Divisoria de las prendas:

            Mateo 27:35-37, Marcos 15:24, Lucas 23:34, Juan 19:23-34

 

“Era la hora tercera cuando le crucificaron” (Nuestras 09 a.m. Del miércoles)

            Marcos 15:25, 26

 

“La sexta hora” (nuestro mediodía del miércoles) y la oscuridad:

            Mateo 27:45-49, Marcos 15:33, Lucas 23:44, 45

 

“La novena hora” (nuestro Miércoles 15:00) Cristo grita, muere en juego.

            Mateo 27:50, Marcos 15:34-37, Lucas 23:46, Juan 19:28-30

 

Muchos acontecimientos posteriores:

            Mateo 27:51-56, Marcos 15:38-41, Lucas 23:47-49, Juan 19:31-37

 

Cristo enterrado a toda prisa, ANTES DE LA PUESTA DEL SOL (nuestro Miércoles a las 6:00 horas) ANTES DEL "GRAN DÍA" (El primer día de los panes sin levadura, un sábado anual); nuestra Miércoles puesta de sol:

            Mateo 27:57-66, Marcos 15:42-47, Lucas 23:50-56, Juan 19:31-42

 

ñ  Tras la Companion Bible de Bullinger, Ap.156, 157, 158.

ñ   

Ahora, revise lo que ha aprendido. ¡Como se desprende de la Biblia, estaban apresurados para completar el entierro de Jesucristo antes del inicio del “gran día” sábado, el primer día de la Fiesta de los Panes Ácimo! (Juan 18:31). Este sábado anual, el primer día de los panes ácimos, cayó en el decimoquinto día de Nisan, y correspondió a nuestra puesta de sol del miércoles a la puesta de sol del jueves.

 

¡Esta fue la primera noche y el primer día en que Jesús estuvo en la tumba!

 

¡Existen muchas razones para creer que los corderos fueron sacrificados en el mismo momento en que Cristo murió! ¡Puesto que Cristo ES “nuestra Pascua que fue sacrificado por nosotros”, y sabiendo la forma en que Dios siempre hace las cosas A TIEMPO, se completa el cuadro típico perfecto, Cristo, pronunciando sus últimas palabras al igual que el Sumo Sacerdote mata al primero de los corderos Pascuales!

 

La Companion Bible del Dr. Bullinger dice: “De ello se desprende, por tanto, que el Señor estando crucificado en 'el día de preparación' no podría haber comido el cordero pascual, que no fue sacrificado hasta la tarde del día catorce de Nisán (es decir, por la tarde). Ese día el sacrificio diario fue asesinado a la hora sexta (mediodía) y ofrecido hasta cerca de la séptima hora (1:00 pm). La matanza de los corderos de la Pascua empezó directamente después. Así, está claro, que si el asesinato de los corderos de la Pascua no comenzó hasta cuatro horas después de que nuestro Señor hubiera estado colgado en la cruz (sic), y no se habría llegado a la conclusión en la novena hora (15:00) cuando Él 'entregó el espíritu' (es decir, expiró); ningún 'cordero pascual' podría haber sido comido en la 'última cena' de la noche anterior”.

 

¡Es un HECHO irrefutable de la escritura que el “gran día” de Juan 19:31 fue el PRIMER DÍA DE LA FIESTA! ¡Ese día tuvo que caer en el decimoquinto día de Nisan, conforme a las Escrituras!

 

El segundo día de la fiesta, el día dieciséis de Nisán, que corresponde a nuestra puesta de sol del Jueves al atardecer del viernes era la segunda noche y dos días en el sepulcro. ¡El tercer día de la Fiesta de los Panes Ácimos era el día de reposo semanal, el día diecisiete de Nisán, que corresponde exactamente a la puesta de sol de nuestro Viernes al atardecer del sábado, y representa la tercera noche y tercer día en la tumba!

 

Puesto que Cristo fue enterrado muy tarde ese miércoles por la tarde, exactamente tres noches y tres días más tarde nos llevarán a la tarde del sábado semanal o “el tercer día” de Mateo 16:21, y los versículos siguientes.

 

A la mañana siguiente, de acuerdo con las escrituras, las mujeres fueron al sepulcro “mientras todavía estaba oscuro”, y “... cuando EMPEZÓ el amanecer del primer día de la semana" (Mateo 28:1), y encontró que Jesús ya no estaba.

 

¡Observe! “El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.

 

Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

 

Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro.

 

Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes.

 

Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró.

 

Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo,

 

y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte.

 

Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó.

 

Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.

 

Los discípulos regresaron entonces a su casa.

 

María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro

 

y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.

 

Ellos le dijeron: «Mujer, ¿por qué lloras?». María respondió: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

 

Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.

 

Jesús le preguntó: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo».

 

Jesús le dijo: «¡María!». Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: «¡Raboní!», es decir «¡Maestro!».

 

Jesús le dijo: «No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: «Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes». (Juan 20:1-17).

 

Lucas dice, “El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado.

 

Pero se encontraron con una novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida,

 

y al entrar no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.

 

No sabían qué pensar, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes.

 

“Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?

 

“No está aquí. Resucitó. Acuér dense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea:

 

“El Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará.»

 

“Ellas entonces recordaron las palabras de Jesús.

 

“Al volver del sepulcro, les contaron a los Once y a todos los demás lo que les había sucedido. (Lucas 24:1-9).

 

¡Una vez más, se ve que, mientras todavía estaba oscuro en la mañana del domingo Jesucristo ya había resucitado! ¡NO se levantó el domingo de “Pascua” por la mañana, no había salido el sol, sino que todavía bastante oscuro, y la tumba estaba vacía!

 

Observe el relato de Mateo: “Pasado el sábado [la palabra para el sábado es Sabbaton, con una terminación de plural, y debe ser mejor traducida como "días de reposo", que incluye tanto el gran día de reposo, el quince de Nisán, o el primer día de los panes ácimos, y el sábado semanal que cayó dos días después], al aclarar el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a visitar el sepulcro.

 

De repente se produjo un violento temblor: el Angel del Señor bajó del cielo, se dirigió al sepulcro, hizo rodar la piedra de la entrada y se sentó sobre ella.

 

Su aspecto era como el relámpago y sus ropas blancas como la nieve.

 

Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos.

 

El Angel dijo a las mujeres: «Ustedes no tienen por qué temer. Yo sé que buscan a Jesús, que fue crucificado.

 

No está aquí, pues ha resucitado [esto es tiempo pasado: Ya había sido resucitado muchas horas antes], tal como lo había anunciado [y lo que DIJO fue que él estaría tres días y tres noches en la tumba]. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto,

 

pero vuelvan en seguida y digan a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos y ya se les adelanta camino a Galilea. Allí lo verán ustedes. Con esto ya se lo dije todo.»

 

“Ellas se fueron al instante del sepulcro, con temor, pero con una alegría inmensa a la vez, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos.

 

El ángel le dijo: “¡No está aquí, pues HA RESUCITADO!” ¡Eso fue un hecho pasado, un hecho consumado, algo que ya había sucedido! ¡Por supuesto! ¡En realidad había salido de su tumba al final de la tarde del día anterior, “como Él dijo!” (versículo 6).

 

¡La tradición del “amanecer de la Pascua” es totalmente falsa! ¡Es PAGANA hasta la médula, un remanente de la antigua adoración al sol, deliberadamente superpuesta sobre la VERDAD de Dios sobre los últimos días de Cristo como un ser humano; ofuscando el ÚNICO SIGNO que dijo que abandonaría a las generaciones venideras – ese signo siendo la longitud de tiempo que estaría en la tumba! ¡Al rechazar ese SIGNO, rechazan al VERDADERO Jesucristo!

 

¡Jesucristo ES la Pascua Judía!

 

Cristo se ha convertido en la Pascua. Él es la Pascua. Por lo tanto, cuando participamos en los símbolos que Él instituyó de su cuerpo quebrantado y la sangre derramada, no estamos guardando el Antiguo Pacto de la Pascua. ¡Nos estamos BEBIENDO LOS SÍMBOLOS DE LA MUERTE DE CRISTO! Pablo escribió: “Limpiad pues la antigua levadura [espiritualmente], para que hagáis una nueva masa, ya que estáis sin levadura [físicamente]. Porque incluso Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado:

 

“Por lo tanto, déjenos celebrar la fiesta [del Pan Ácimo], no con la vieja levadura, ni con la levadura de la malicia y la maldad; sino con panes ácimos, de sinceridad y de verdad (1ª Carta a los Corintios 5:7, 8).

 

¡Esta poderosa declaración fue escrita para la iglesia PAGANA en Corinto, unos treinta años después de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo! No se trataba de “Judíos”. ¡Pablo fue el apóstol de los Paganos, no de los Judíos! ¡A menos que este pasaje fuera leído DURANTE LOS DÍAS DE LOS PANES ÁCIMOS, está en directa contradicción con sus propias palabras! ¡No podía haberles reprendido tan vigorosamente sobre ser “hinchados” espiritualmente (1ª Carta a los Corintios 4:6, 18, 19; 5:2) y luego dijo “ya que no tenéis levadura”, a menos que él hubiera querido decir que estaban observando los días de Pan Ácimo! Él les estaba instando a que se deshicieran de la levadura espiritualmente, al igual que HABÍAN hecho físicamente!

 

Dios ordenó a Israel que comiera pan ácimo durante los siete días de la fiesta. Hay un rico significado centrado en CRISTO para hacerlo. ¡Observe! “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que comiereis de él y no muera. YO SOY EL PAN VIVO que ha bajado del cielo: si alguno comiere de este pan vivirá para siempre y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo... Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre vosotros no tendréis vida. Aquellos que comieran mi carne y bebieran mi sangre, tendrán vida eterna;. y yo les resucitaré en el último día [esto es obviamente simbolismo], porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” (Juan 6:44-58).

 

¡Este fue un “dicho difícil” de tal manera que muchos de sus discípulos ABANDONARON a Cristo!

 

¡Nunca habían oído tal lenguaje! ¡Se ofendieron! Cristo volvió a Pedro y le preguntó si se iría también. Pedro dijo: “Señor, ¿a quién iremos? ¡TÚ tienes palabras de vida eterna!” (Juan 6:68).

 

¡Cuando Cristo indicó que el pan y el vino eran símbolos de su cuerpo y sangre, él inició una ceremonia absolutamente ÚNICA en toda la historia! Su “última cena” con sus discípulos NO era la Pascua Judía, como usted ha visto demostrado, sino una ocasión completamente ÚNICA, una ceremonia del NUEVO Testamento, instituidos por Cristo mismo! Incluye la ceremonia de lavado de pies, junto con la participación de los profundamente simbólicos pan y vino.

 

Cuando participamos de esta ceremonia completa del NUEVO TESTAMENTO no miramos atrás en la historia más allá de la época de Cristo. Miramos al momento de SU MUERTE - NO al antiguo éxodo y el cautiverio en Egipto, excepto como una historia interesante y de fondo.

 

¡Jesucristo instituyó una CEREMONIO DEL NUEVO TESTAMENTO! ¡Él tenía ese derecho! ¡Él tenía esa autoridad! Él dijo: “¡HACED esto como lo he hecho a ti!”

 

Pablo dijo a los Corintios Paganos, “Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan,

 

dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía».

 

De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memora mía».

 

“Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva.

 

“Por eso, el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo y de la Sangre del Señor.

 

“Que cada uno se examine a sí mismo antes de comer este pan y beber esta copa;

 

“porque si come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación.

 

“Por eso, entre ustedes hay muchos enfermos y débiles, y son muchos los que han muerto.” (1ª Carta a los Corintios 11:23-30).

 

El término “indignamente” no se refiere al carácter de la actual condición espiritual de los creyentes arrepentidos que participamos del pan y el vino. En su lugar, se refiere a las desgracias abominables cometidos por algunos en Corinto, que estaban convirtiendo la “Cena del Señor” en una orgía Bacanal de clases; rellenando sus necesidades con alimentos, e incluso bebiendo lo suficiente como para emborracharse! Pablo escribió: “Sin embargo, es preciso que se formen partidos entre ustedes, para se pongan de manifiesto los que tienen verdadera virtud.

 

“Cuando se reúnen, lo que menos hacen es comer la Cena del Señor,

 

“porque apenas se sientan a la mesa, [sobre la base de “primer llegado, primer servido”, algunos eran glotones, sin dejar comida para los rezagados] cada uno se apresura a comer su propia comida, y mientras uno pasa hambre, el otro se pone ebrio.

 

“Acaso no tienen sus casas para comer y beber? ¿O tan poco aprecio tienen a la Iglesia de Dios, que quieren hacer pasar vergüenza a los que no tienen nada? ¿Qué les diré? ¿Los voy a alabar? En esto, no puedo alabarlos. (1ª Carta a los Corintios 11:19-22). Esto fue lo que Pablo quiso decir al participar “indignamente” en la cena del Señor. No tenía nada que ver con si nosotros, como cristianos, nos sentimos “dignos” para participar en tales símbolos solemnes y significativos, porque ninguno de nosotros podría nunca llegar a ser “digno” de una sola gota de sangre derramada de Cristo en nuestra propia fuerza.

 

La iglesia de Dios ha sabido desde el primer siglo que estos símbolos de Su cuerpo quebrantado y la sangre derramada se recibirían exactamente al mismo tiempo que Jesucristo les instituyó – en el COMIENZO del decimocuarto día de Nisan!

 

Siguiendo el ejemplo y los mandamientos de Cristo, la iglesia de Dios se reúne en el comienzo del día catorce de Nisán, después de que el sol se haya puesto y el decimotercer día haya terminado, en un solemne servicio llamado tradicionalmente (y erróneamente) “La Pascua Judía”. El término, a pesar de tener un nombre no apropiado, se ha pasado a través de los años. ¡En realidad, NO es “la Pascua Judía”, ya que Cristo SE HA CONVERTIDO en nuestra “Pascua”, que ha sido sacrificado por nosotros!

 

Todo Verdadero Cristiano Cumplirá La Última Cena del Señor

 

¡Seguramente no hay ceremonia durante el transcurso del año que sea más importante que la Cena del Señor! ¡Es ese festival anual que simboliza, más que ningún otro, el CAMINO DE LA SALVACIÓN! ¡Sin el cuerpo quebrantado y la sangre derramada de Jesucristo, sin nuestro más profundo arrepentimiento, y la humilde y agradecida aceptación de sangre derramada de Cristo para expiar nuestros pecados, no podemos ser salvos!

 

A través de nuestra reafirmación cada año de nuestra aceptación de su cuerpo quebrantado y la sangre derramada, reafirmamos continuamente nuestra fe en Jesucristo, y SÓLO en él, porque la salvación! Si realmente espera entrar en el futuro reino glorioso de Dios Todopoderoso, si tiene la esperanza de ser uno de los que vivirán y reinarán con Cristo por mil años sobre la tierra (Apocalipsis 20:4; 5:10) entonces usted necesita CUMPLIR LA CENA DEL SEÑOR año tras año.

 

¡Tenemos un Dios MISERICORDIOSO! Él dice: “Porque seré misericordioso a sus injusticias, a sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más” (Hebreos 8:13). Este año, y todos los años de su restante estancia en esta tierra en esta carne humana, tiene que participar en los símbolos del cuerpo y la sangre de su Salvador, el Señor Jesucristo, quién es su próximo REY!

 

Para obtener más información acerca de los servicios de “Pascua Judía” (Cena del Señor) de este año con los demás del pueblo de Dios, ya sea en una de nuestras iglesias fletadas, o en grupos de compañerismo inexplorados, llame o escribanos acerca de los servicios más cercanos a su hogar.

 

Para aquellos que no pueden reunirse con otros hermanos a causa de la salud o la distancia, podemos ofrecerle instrucciones sobre cómo celebrar la Pascua en su propia casa. Para los grupos de compañerismo alojados que no tienen un ministro presente, por favor pida una cinta de vídeo de los servicios de la Pascua.

 

¡Que Dios le inspire a entregarle humilde obediencia y profunda gratitud ya que sois participantes en los símbolos del sacrificio del Salvador cada año!

 

- FIN -

 

 

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La intención de esta publicación es que sea usada como herramienta de estudio personal. Por favor, sepa que no es sabio aceptar la palabra de nadie porque sí, así que compruebe todas las cosas por sí mismo en las páginas de su Biblia.

 

 

 

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