¿ESTABA EN VIGOR LA LEY DE DIOS ANTES DEL SINAI?

 

¿ACABÓ Cristo con la ley de Su Padre? ¿Fue “clavar la ley a la cruz” uno de los principales propósitos de la estancia de Cristo en la tierra? ¡Millones de personas asumen que Jesucristo vino como un “reformador”, para ACABAR con las leyes de Dios! ¡Millones de los denominados “Cristianos” niegan cualquier requerimiento de obedecer las leyes de Dios como “legalidad” y “observancia a las leyes”, y “intentar conseguir la salvación a través de trabajos”! ¡Le impresionará saber que la ley de Dios no surgió en el monte Sinai; sino que era conocida por los antiguos patriarcas e incluso por los reyes paganos, muchos siglos antes!

 

Por Garner Ted Armstrong   pdf version

 

¡Hay millones de Cristianos profesantes que acuden a la iglesia que no pueden citar ni cuatro de los Diez Mandamientos! ¡Además, les han lavado el cerebro durante toda su vida para creer que son un severo, riguroso, rígido, premónico y terrible conjunto de “síes y nos” que son imposibles de cumplir; un yugo pesado de esclavitud que Cristo ha venido a eliminar!

¡Nada podría estar más lejos de la realidad!

 

¿Qué hay de MALO en los Diez Mandamientos? ¿Es un yugo de esclavitud rígido y severo “honrar a tu padre y a tu madre”? ¿Es una carga terrible negar el politeísmo pagano, y llegar a conocer al único verdadero Dios; no “tener otros Dioses por delante de Él”? ¿Nos retorcemos de dolor y crujimos los dientes para obedecer la orden que dice “No robarás”? ¿Es el mandamiento contra el asesinato el único que odiamos?

 

¡Sin importar su creencia religiosa, le GUSTARÍA que todos sus vecinos diligentemente se ciñeran a los Diez Mandamientos! Si lo hicieran, usted viviría en un vecindario maravilloso, decente, placentero, próspero y respetuoso con la ley. Usted viviría en un lugar libre de crimen; un lugar donde, si su hija de cuatro años se perdiera, sus vecinos se la devolverían inmediatamente sana y salva; un vecindario donde no es necesario echar la llave a las puertas, tener alarmas de seguridad, y coches de policía ambulantes.

 

Si nuestros pueblos cumplieran aunque fuese UNO de los diez, la sociedad sería completamente diferente – infinitamente más respetuosa con la ley.

 

¿Es cierto que la ley de Dios está “acabada”? Si usted pudiera preguntarle a Jesucristo personalmente si hay algo que se pueda HACER para recibir la salvación, ¿qué cree usted que Él diría, a día de hoy?

 

No hay necesidad de preguntárselo, cuando un hombre joven y rico se acercó a Jesucristo a preguntarle qué tenía que hacer para ser salvado, note lo que Cristo respondió: “Un hombre joven se le acercó y le dijo: «Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para conseguir la vida eterna?»

Jesús contestó: «¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos

 

El joven dijo: «¿Cuáles?» Jesús respondió: «No matar, no cometer adulterio, no hurtar, no levantar falso testimonio.

 

“honrar al padre y a la madre y amar al prójimo como a sí mismo.»

 

“El joven le dijo: «Todo esto lo he guardado, ¿qué más me falta?»

 

“Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, vende todo lo que posees y reparte el dinero entre los pobres, para que tengas un tesoro en el Cielo. Después ven y sígueme.»” (Mateo 19:16-21).

 

No hay duda en absoluto de A QUÉ mandamientos se refería Jesús. Los únicos “mandamientos” que contienen los puntos que Él mencionó son los DIEZ mandamientos, codificados en la piedra por el dedo de Dios en el Monte Sinaí. Hay aquellos que “demandan” que Dios específicamente REPITA cada uno de los diez, incluyendo el cuarto mandamiento, en el NUEVO Testamento. Desde que Cristo solamente mencionó ciertos puntos específicos, ellos dicen, que significaba que Él solo colocó Su sello de aprobación sobre esos puntos, y no sobre los demás.

 

¿Entonces Él quiso decir que está bien adorar a otros dioses? ¡No dice nada a cerca del primer mandamiento! ¿Quiso decir que está bien anteponer a otros dioses? No dice nada sobre el segundo mandamiento ¿Quiso decir que está bien romper con los Sábados? ¿Quiso decir que está bien desear y codiciar? Cristo articuló la MITAD de los diez. ¿Quiere eso decir que Él estaba escogiendo y eligiendo cuáles de los diez estaban en vigor, y cuáles desechó?

 

Cristo claramente resumió los últimos seis mandamientos cuando Él dijo, “Amarás al prójimo como a ti mismo”, por consiguiente no hay punto específico de la ley que incluya esas palabras. Los cuatro primeros de los diez nos dicen cómo adorar a Dios, y es el número de Dios; los seis últimos nos cuentan cómo amar a nuestro vecino, y es el número del hombre.

 

 

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

 

Las encuestas han demostrado que millones de “Cristianos” profesantes que acuden a la iglesia, no puede recitar ni unos pocos, si acaso alguno, de los Diez Mandamientos. Éstos son, directamente de Éxodo 20, con los números añadidos:

 

(1) “No tendrás otros dioses aparte de mí.

 

(2) “No te harás ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en el mar debajo de la tierra. No te inclinarás delante de ellos ni les rindas culto, porque yo soy el SEÑOR tu Dios, Dios celoso que castiga la maldad de los padres que me odian, en sus hijos, nietos y bisnietos; pero que trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos.

 

(3) “No harás mal uso del nombre del SEÑOR tu Dios, pues el SEÑOR no dejará sin castigo al que use mal su nombre.

 

(4) “Te acordarás del sábado, para consagrarlo al Señor. Trabajarás seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el séptimo día es de reposo consagrado al SEÑOR tu Dios. No harás trabajo alguno en ese día, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo o tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que viva contigo. Porque el SEÑOR hizo en seis días el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el día séptimo. Por eso el SEÑOR bendijo el sábado y lo declaró día sagrado.

 

(5) “Honrarás a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el SEÑOR tu Dios.

 

(6) “No matarás.

 

(7) “No cometerás adulterio.

 

(8) “No robarás.

 

(9) “No dirás mentiras en perjuicio de tu prójimo.

 

(10) “No codiciarás la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo o su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca.” (Éxodo 20:3-17).

 

¿Cuál de los diez es tan MALO; tan DEMONÍACO; tan SEVERO; tan IMPOSIBLE que Dios tuviera que enviar a Su Hijo a la tierra para borrar Su error? ¡Cuando piensa en ello, sólo hay UNO de los mandamientos que es ODIADO por el mundo del “iglesismo”! ¿Puede adivinar cuál de ellos es? (Pista: ¡Está en algún lugar entre el 3er y 5º mandamiento!)

 

Ninguna de las mayores denominaciones convencionales enseñan que uno deba matar, robar, cometer adulterio, mentir, adorar otros ídolos (he aquí una excepción, por supuesto), o maldecir o abusar de los propios padres. ¡Pero TODOS ellos, sin excepción, niegan totalmente el CUARTO mandamiento!

 

¡Porque una iglesia apóstata adoptó festividades puramente paganas, reemplazando los Sábados anuales de Dios de la Pascua y los Días del Pan Ácimo por “Pascua”: porque estaban ocupadamente negando cualquier cosa que ellos llamaban “Judíos”, ellos legislaron contra el sagrado día del Sábado de Dios, y lo sustituyeron por el “día del Sol” pagano, en su lugar!

 

Para el momento del concilio de Nicea en 325 DC (un período de tiempo desde la ascensión de Cristo más largo que la historia de los Estados Unidos), la iglesia apóstata demandó a los Cristiano profesantes no “Judeizar”, al mantener la Pascua en el catorceavo de Nisan, o cumplir el séptimo día, el Sábado.

 

Durante muchos siglos, las iglesias “Cristianas” profesantes han cumplido con el DOMINGO como su “Sábado”, completamente negando el único día que Dios hizo sagrado.

 

Lea el cuarto mandamiento cuidadosamente de nuevo. ¡Note que dice que debemos RECORDAR el día del Sábado, que lo MANTENGAMOS sagrado! ¡Uno no puede “mantener” sagrado lo que no ha sido HECHO sagrado!

 

Si alguien le ofreciera un vaso de agua fría y dijera, “Aquí, MANTÉNGALO CALIENTE por mí”, pensaría que se ha vuelto loco. Usted diría, “¿Cómo voy a MANTENERLO caliente, si no ESTABA caliente?”

 

La razón por la que estamos obligados a RECORDAR el Séptimo día de la semana es revelado en la cuenta de la creación misma: “El séptimo día terminó Dios lo que había hecho, y descansó.

“Entonces bendijo el séptimo día y lo declaró día sagrado, porque en ese día descansó de todo su trabajo de creación.” (Génesis 2:2,3). ¡Dios había terminado Su TRABAJO, pero no había terminado Su CREACIÓN!

 

Note lo que Cristo dijo: “El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado:

“Así que el Hijo del hombre tiene autoridad también sobre el sábado” (Marcos 2:27-28). El Sábado fue CREADO. ¡Fue creado cuando se creó al hombre, y se hizo PARA el mayor gozo y beneficio del hombre! ¡Cristo es el  SEÑOR del Sábado! Entonces, ¿qué día es realmente “El Día del Señor”? ¡Está en su propia Biblia!

 

 

¿Quién Era El Dios

Del Antiguo Testamento?

 

Ahora, ¿QUIÉN creó el Sábado? ¿Quién escribió los Diez Mandamientos y los envió a Moisés?

Usted contestaría, “Dios lo hizo”. Pero, ¿conoce la palabra original en el texto inspirado para  “Dios”? ¡Es ELOHIM, que es una palabra en PLURAL, significa más de uno! Es una palabra como “grupo”, o “familia”, o “asamblea”, y significa MÁS de uno.

 

Note la prueba: “Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza...” (Génesis, 1:26).

Dios no era un profesor distraído que se hablaba a sí mismo. ¡Había Miembro Divino de Elohim que era el “Portavoz”, quien hablaba! Note la siguiente prueba, cuando el Elegido que Hablaba, llamado “JHVH” o “Yavé” (algunos lo pronuncian “Jehová”) dividió las naciones en Babel: “y dijo Yavé: Veo que todos forman un solo pueblo y tienen una misma lengua. Si esto va adelante, nada les impedirá desde ahora que consigan todo lo que se propongan.

 

“Pues bien, bajemos y confundamos ahí mismo su lengua, de modo que no se entiendan los unos a los otros.

 

“Así Yavé los dispersó sobre la superficie de la tierra, y dejaron de construir la ciudad” (Génesis 11:6-8).

 

¡Ahora, note uno de los capítulos más increíbles de la Biblia – en el 1er capítulo de la palabra de Dios de Juan – el cual, si ALGUNA de las más de 400 denominaciones admitiría ser cierta derribaría absolutamente muchas de sus más queridas doctrinas!

 

¡Verá POR QUÉ muy pronto!

 

Juan escribió, “Al principio existía la Palabra [Griego: Logos, significa “Portavoz”], y la Palabra estaba junto a Dios[Griego: Theos, significa más de uno; el equivalente al Hebreo Elohim], y la Palabra era Dios [El Logos era Theos – significa que los DOS miembros del Divino Elohim eran llamados “Dios” y Theos].

 

Al principio estaba junto a Dios.

 

Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe” (Juan 1:1-3).

 

¿Se da cuenta de lo que está leyendo? Su Biblia le está diciendo claramente que JESUCRISTO HIZO LA CREACIÓN. El único que se convirtió en Jesucristo; nacido de la Virgen María, de la semilla de Abraham; el único que se atrevió a tener forma y carne HUMANA ES EL DIOS quien se ocupó de los patriarcas. Él es el ÚNICO  que dijo “Hágase la luz”. Él es el único que dijo “Hágase el desierto”. Él es el único que dijo “HAGAMOS al hombre a NUESTRA imagen y semejanza. Él es el único que bendijo, santificó, e hizo sagrado el SÁBADO.

 

¡A menos que esté preparado para arrancar esta página de su Biblia, y, junto con ella, muchas otras páginas que prueban lo mismo, se está enfrentando cara a cara con el HECHO de que el Senor Jesucristo de Nazaret era el miembro de Elohim que creó el UNIVERSO; el sistema solar, esta tierra, y toda vida sobre ella!

 

Note además: “En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

 

“La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron.

 

“Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

 

“Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

 

“El no era luz, sino el testigo de la luz.

 

“La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.

 

“Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.

 

“Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron” (Juan 1:4-11). ¿QUIÉN estaba “en el mundo”? Cristo. ¿QUIÉN hizo el mundo? Cristo. ¿QUIÉN llegó a Sus propios Judíos, quienes “no lo recibieron”? Cristo.

 

Note el siguiente versículo: “Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios” (Juan 1:12). Este era uno de los versículos favoritos del Dr. Billy Graham, citado en muchas de sus campañas evangelistas como él rogaba a la gente a “recibir a Cristo”. ¿Hay algún hombre o mujer honestos que no SEPA, después de leer estas increíbles verdades de su propia Biblia, que el Jesucristo del Nuevo testamento es el Dios del Antiguo Testamento – el verdadero Creador? ¡Desde que Él fue el Creador, Él era también el LEGISLADOR; el Único que escribió los Diez Mandamientos y los envió a Moisés!

Juan continúa, “Ellos no nacieron [Griego: gennao, significa “Hijo Único de Dios”] de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.

“Y la Palabra se hizo carne y habitó [Griego: “tabernacular”, o morar temporalmente] entre nosotros. (Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único,) lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:13-14).

 

Ahora que usted SABE que el Único que escribió los Diez Mandamientos con Su propio dedo es la MISMA persona de la Deidad que se convirtió en Jesucristo, note estos poderosos testimonios: “Porque yo, el Señor [Hebreo “JHVH” o “Jehová”, el Miembro de Elohim en relación de Alianza con Israel; el Único que se convirtió en Cristo] , no he cambiado, ¡pero ustedes no dejan de ser hijos de Jacob!” (Malaquías 3:6). Entonces, ¿Él CAMBIÓ o no?

 

Si el Dios de los patriarcas y los profetas – el Único que se convirtió en Cristo – dice que no CAMBIA, entonces, ¿usted cree que Él cambia?

 

¡Sólo un estúpido y blasfemador diría que sí!

 

Si Él NO CAMBIA, entonces, ¿piensa usted que Él emanó los Diez Mandamientos en Su estado pre-humano, y entonces bajó a la tierra para CAMBIARLOS como Jesucristo?

 

Pablo escribió, “Cristo Jesús permanece hoy como ayer y por la eternidad” (Carta a los Hebreos 13:8).

 

Porque Él nunca CAMBIÓ, Jesucristo le dijo al joven rico, “¡Si alguna vez llegas a la vida, MANTÉN LOS MANDAMIENTOS!”

 

 

¿Cuándo Tuvo Efecto La

Ley De Dios?

 

¿Cuándo informó Dios a Su creación de que Él, Dios, era el GOBERNANTE? ¿Cuándo dio a la humanidad órdenes?

 

Yavé Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara.

“Y Yavé Dios le dio al hombre un mandamiento; le dijo: «Puedes comer todo lo que quieras de los árboles del jardín,

 

“pero no comerás del árbol de la Ciencia del bien y del mal. El día que comas de él, ten la seguridad de que morirás.»” (Génesis 2:15-17). Por virtud de ser el CREADOR, Dios [ELOHIM: el Miembro “Portavoz” de la Deidad que hablaba se convirtió en Cristo!] “ordenó” al hombre. Él se reveló a Sí mismo como el entregador de todo buen regalo, diciendo que el hombre podía “comer libremente” de docenas de suculentos, bonitos, maduros, sabrosos, sanos tipos de alimentos. Había sin duda muchos tipos de árboles de fácil alcance; muchos tipos de palmeras, con dátiles y cocos; árboles frutales como melocotoneros, perales, manzanos, ciruelos, cerezos y similares; árboles de frutos secos con nueces, avellanas, pistachos, almendras, y docenas más; los olivos estaban ahí, y había docenas de tipos de bayas. Todas las plantas verdes y frondosas, desde los arbustos y los vides hasta campos de cosechas estaban a mano.

 

¡Adán podía tomar de todos y cada uno de ellos libremente!

 

¡Pero Dios reservó sólo UN árbol en medio del vasto jardín (que era tan extenso como un país muy extenso) que Él ordenó que el hombre no tocara!

 

¡Tocarlo provocaría una condena a MUERTE!

 

Entonces, tras las creación de Eva, vino Satán, el primer mentiroso del mundo. Él es llamado “encantador susurrante” en el Génesis. La palabra “serpiente” viene de Nachash en Hebreo, que no dice nada a cerca del aspecto, sólo sobre el carácter. Significa “encantador susurrante”, y definitivamente no es una “serpiente”, incluso aunque Satán sea descrito en la escritura como una “serpiente”.

 

Note lo que ocurrió: “La serpiente [Nachash] era el más astuto de todos los animales del campo que Yavé Dios había hecho. Dijo a la mujer: ¿Es cierto que Dios les ha dicho: No coman de ninguno de los árboles del jardín?

 

“La mujer respondió a la serpiente: Podemos comer de los frutos de los árboles del jardín,

“Pero no de ese árbol que está en medio del jardín, pues Dios nos ha dicho: No coman de él ni lo prueban siquiera, porque si lo hacen morirán.

 

“La serpiente dijo a la mujer: No es cierto que morirán.

 

“Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él, se les abrirán a ustedes los ojos; entonces ustedes serán como dioses y conocerán lo que es bueno y lo que no lo es.

“A la mujer le gustó ese árbol que atraía la vista y que era tan excelente para alcanzar el conocimiento. Tomó de su fruto y se lo comió y le dio también a su marido que andaba con ella, quien también lo comió.” (Génesis 3:1-6).

 

El Nachash era “SUTIL”. Él no salió y acusó a Dios de mentir. En su lugar, expresó su pregunta con palabras engañosas. ¡Él INSINUÓ que Dios le había dicho a los dos primeros humanos que deberían PASAR HAMBRE hasta morir! Él insinuó que Dios había dicho que no podrían comer nada que fuese apetecible y atractivo para comer. ¡Él insinuó sutilmente que Dios era cruel; que Él los había colocado en medio de toda la comida, y les había dicho que no tocaran ninguna – si no que pasarán hambre hasta morir!

 

La primera esposa ingenua escuchó el discurso de este vendedor deshonesto. Ella pensó que necesitaba “explicar”. Ella dijo, de hecho “¡Oh no, te equivocas!. ¡Dios dijo que podríamos comer de todos los árboles excepto de aquel de en medio del jardín. Si comemos de él, Él dijo que podríamos morir!”

 

“Explicar” para Satán es caer en su mentira.

 

Satán entonces dijo la primera MENTIRA. Es la “GRAN MENTIRA” que él ha impuesto sobre el mundo Cristiano profesante. Él dio a entender, “Oh no, seguramente no MORIRÉIS – por que, ¿no sabéis que podéis vivir para siempre, como Dios? Esa fruta que no quiere que comáis es una “fruta inteligente”, que os hará sabios, como Dios. Por tanto, Dios SABE que seguramente no moriréis”

En la Biblia Española, la expresión dice, Más sabe Dios, que significa “God knows more” o “God knows better.”

 

¡Satán ha perpetuado esta primera mentira durante cientos de años. Incluso hoy, MILLONES DE PERSONAS creen que NUNCA morirán – ellos creen que tienen un “alma inmortal” que permanecerá VIVA POR SIEMPRE, ya sea en el cielo o en la tierra!

 

¡Pero Adán y Eva habían PECADO! ¿Cómo? Rompieron el primer mandamiento, ya que antepusieron la fruta prohibida entre ellos y Dios. Rompieron el quinto mandamiento, ya que deshonraron y desobedecieron a su único Padre. Rompieron el octavo mandamiento, ya que robaron eso que no les pertenecía. Rompieron el décimo mandamiento, ya que codiciaron después, y desearon la fruta prohibida.

 

Jaime escribió, “Para todos ellos se mantendrá la ley al completo, y aunque la ofendan de alguna manera, será culpable de todo” (Jaime 2:10).

 

Note las consecuencias del primer pecado: “A la mujer le dijo: «Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará.»

“A Adán le dijo: «Por haber escuchado a tu mujer y haber comido del árbol del que Yo te había prohibido comer, maldita sea la tierra por tu causa. Con fatiga sacarás de ella el alimento por todos los días de tu vida.

 

“Espinas y cardos te dará, mientras le pides las hortalizas que comes.

 

“Con el sudor de tu frente comerás tu pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste sacado. Porque eres polvo y al polvo volverás.»” (Génesis 3:16-19).

 

Dios entonces los lleva desde el Edén: “Y así fue como Dios lo expulsó del jardín del Edén para que trabajara la tierra de la que había sido formado.

 

“Habiendo expulsado al hombre, puso querubines al oriente del jardín del Edén, y también un remolino que disparaba rayos, para guardar el camino hacia el Árbol de la Vida.” (Génesis 3:23-24).

 

¡La condena fue una vida entera de duro trabajo! En lugar de suculenta fruta fácilmente disponible, el hombre tuvo que luchar contra espinas y cardos; tuvo que trabajar, el sudor tuvo que quitarse de la frente, cultivar cosechas para sobrevivir. Adán y Eva perdieron su hogar con su belleza, sus estupendos riachuelos y su clima placentero, con todo lo que podían comer a mano. Perdieron su inocencia. Donde ellos habían visto previamente sólo belleza, ahora observaban que la desnudez era vergonzosa y embarazosa. Ahora sentían culpabilidad y se escondían de Dios.

 

Vieron a su primogénito cometer el primer asesinato – sublevándose brutalmente y matando a su propio hermano pequeño ciego de envidia. Sus vidas tuvieron que ser miserables; tragedias desgraciadas, horribles recuerdos, trabajo bruto, y finalmente, la muerte.

 

¿Quién gobernaba, aquí? ¿Había leyes? ¿Algún mandamiento que seguir?

 

¡Por supuesto que había! El principal punto de la historia es revelar el origen del PECADO; catalogar el PRIMER PECADO del primer hombre y la primera mujer.

 

Note lo que Dios dijo de los sodomitas en Sodoma y Gomorra: “Los habitantes de Sodoma eran malos y pecadores ante Yavé.” (Génesis 13:13). Y, ¿qué es PECADO? La MISMA Persona Divina de la Deidad que inspiró Génesis 13:13 también inspiró a Juan a escribir, “No se puede pecar sin quebrantar la ley; todo pecado es rebeldía” (1ª Carta de Juan 3:4).

 

Pablo escribió, “ya que la Ley provoca la ira y donde no hay Ley tampoco hay transgresión” (Carta a los Romanos 4:15). ¡Para que los Sodomitas fueran pecadores tenía que haber una LEY en vigor! ¡Eso dice su Biblia!

 

 

Abraham Mantuvo los Diez

Mandamientos de Dios

 

Abraham es conocido como “el padre de la fe”. Su ejemplo de CONFIANZA total en Dios; de FE de que Dios cumpliría sus promesas, hizo que el se convirtiera en un ejemplo perpetuo para toda la humanidad.  Pablo escribió, “El no dudó de la promesa de Dios, por falta de fe, sino al contrario, fortalecido por esa fe, glorificó a Dios;

 

“plenamente convencido de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete.

 

“Por eso, la fe le fue tenida en cuenta para su justificación.” (Carta a los Romanos 4:20-22).

 

Esta es una de las mejores definiciones de la fe – estar absolutamente convencido de que cualquier cosa que Dios prometa, Él es capaz de llevarla a cabo.

 

¡Nunca confunda gracia con trabajo! Gracia significa perdón inmerecido, indigno. Significa perdón sin méritos. Del trabajo, que es REQUERIDO, no se “consigue” nada.

 

¿Es usted un ciudadano nativo de su país? Entonces usted no hizo nada para “conseguir” su ciudadanía – fue como un regalo gratuito. ¿Debe usted OBECEDER LAS LEYES de su país para mantener su libertad y ciudadanía? Claro, por supuesto. De la misma manera ocurre con el reino de Dios, y la salvación. El REGALO GRATUITO de Dios hacia nosotros es Su PERDÓN misericordioso por nuestros pecados. Y, ¿qué ES el pecado? El pecado es la RUPTURA DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS – la transgresión de la ley.

 

Suponga que usted incumple las normas contra el robo de automóviles, o atraco a bancos. Usted se sentiría avergonzado y contrito. Iría a las autoridades, devolvería el dinero y se entregaría.

Suponga que un juez misericordioso desplegara su GRACIA hacia usted. Suponga que él considerara su sincero remordimiento, y le pusiera a “prueba”, ¿permitiéndolo ser libre?

¿Es usted libre de ROMPER LAS LEYES DE NUEVO? O, ¿se espera de usted que VIVA DENTRO DE ELLAS? Si usted comienza de nuevo a vivir conforme a la ley, ¿está usted consiguiendo el perdón misericordioso que le fue entregado? ¡Por supuesto que no!

 

Cuando Dios nos perdona por haber roto Sus Diez Mandamientos, Él espera de nosotros que vivamos CONFORME a ellos.

 

Dios puso a prueba a Abraham hasta el punto límite – más allá del punto límite de la mayoría de los humanos con sus dudas y sus miedos. Una vez que Abraham había pasado la prueba de si ofrecería a su hijo Isaac o no, Dios [el Elegido que se convirtió en Cristo] dijo, “Juro por mí mismo, palabra de Yavé, que, ya que has hecho esto y no me has negado a tu hijo, el único que tienes:

 

“te colmaré de bendiciones y multiplicaré tanto tus descendientes, que serán tan numerosos como las estrellas del cielo o como la arena que hay a orillas del mar. Tus descendientes se impondrán a sus enemigos.

 

“Y porque has obedecido a mi voz, todos los pueblos de la tierra serán bendecidos a través de tu descendencia” (Génesis 22:16-18).

 

Note lo que Dios [el Elegido que se convirtió en Cristo] le dijo a Isaac: “Serás forastero en esa tierra, pero yo estaré contigo y te bendeciré. Pues quiero darte a ti y a tus descendientes todas estas tierras, cumpliendo así el juramento que hice a tu padre Abraham.

 

“Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y le daré todas esas tierras. Y por tu descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra,

 

“como premio a la obediencia de Abraham, que guardó mis leyes y cumplió mis mandamientos y preceptos” (Génesis 26:3-5). Esto fue SIGLOS antes de la codificación de la ley en el Sinai. Fue dos generaciones antes de que nadie llamado “Judío” hubiera nacido. Fue siglos antes de Moisés.

 

¡Los Diez Mandamientos no fueron “inventados” en el tiempo de Moisés. Han estado en completo vigor y efecto y han sido conocidos por la humanidad durante siglos!

 

 

Cómo Abimelec Fue Perdonado Por Cometer “UN GRAN PECADO”

 

La esposa de Abraham, Sara (Sarah) era aparentemente muy bella. Era de piel clara, y probablemente rubia, algo inusual entre algunas de las morenas tribus de las tierras que Abraham atravesó. Note lo que ocurrió cuando un rey local quiso a Sara para su harem: “Abraham se trasladó de allí al territorio del Negueb y se instaló entre Cadés y Sur; después fue a vivir un tiempo a Guerar.

 

Abraham decía de su esposa Sara: «Es mi hermana.» Oyendo esto, el rey de Guerar, llamado Abimelec, mandó a buscarla para él.

 

Pero en la noche Dios habló a Abimelec en sueños y le dijo: «Date por muerto a causa de esa mujer que has tomado, porque es casada.»

 

Abimelec no la había tocado aún y dijo: «Pero, Señor mío, ¿vas a dar muerte a un pagano que es inocente?

 

El me dijo que era su hermana, y ella también me dijo: ?Es mi hermano?. Yo he actuado con corazón sencillo y con manos limpias.»

 

Dios le dijo: «Yo sé que lo hiciste con corazón sencillo y por eso te he librado de pecar contra mí, y no he permitido que la tocases.

 

Ahora devuelve su mujer a ese hombre, porque es un profeta. El rogará por ti y vivirás. Pero si no se la devuelves, debes saber que morirás sin remedio, tú y todos los tuyos.»

 

Abimelec se levantó muy de mañana, y llamando a todos sus oficiales, les contó privadamente todo esto. Ellos, al oírlo, quedaron muy asustados.

 

Llamó entonces Abimelec a Abraham y le dijo: «¡En qué lío nos metiste! ¿En qué te he ofendido, para que traigas sobre mí y mi país un pecado tan grande? Te has portado como no debe hacerse.»

 

Y Abimelec le preguntó: «¿Por qué has hecho eso?»

 

Respondió Abraham: «Pensé que no había temor de Dios en este lugar, y podrían matarme por causa de mi esposa.

 

Pero es verdad que es mi hermana, pues es hija de mi padre, aunque no de mi madre, y ha pasado a ser mi esposa.

 

Desde que los dioses me han hecho caminar de un lado para otro, lejos de mi patria, le dije: «Tú me harás el favor de decir, en cualquier lugar donde lleguemos, que soy tu hermano.»

 

Abimelec mandó traer ovejas y bueyes, esclavos y esclavas y se los dio a Abraham, al mismo tiempo que le devolvía su esposa Sara” (Génesis 20:1-14).

 

Abimelec conocía el mandamiento contra el adulterio; sabía que podría sufrir pena de muerte si rompía ese mandamiento. Para conservar a Sara para Abraham, y para el gran milagro del nacimiento de Isaac y el linaje que continuaba; el Elegido que se convirtió en Cristo; el “Portavoz” del divino Elohim, reveló la verdad sobre Sara a Abimelec en un sueño.

 

Ahora, note cómo Dios ejecutó el Sábado antes de la codificación de la ley en el Sinai.

 

 

Cómo Puso Dios a Prueba a Israel Para Ver Si

Mantendrían Sus Mandamientos

 

Cuando la gente empezó a quejarse y a reclamar comida; deseando la comida que recordaban de la esclavitud en Egipto, Dios les puso a prueba en relación a Su ley del Sábado; el cuarto mandamiento: “Pero Yavé dijo a Moisés: «Ahora les hago llover pan del cielo; salga el pueblo y recoja lo que necesita para cada día. Yo lo voy a probar, a ver si guarda mi ley o no...

 

El día sexto prepararán lo que les envíe, y será el doble de la ración diaria.»” (Éxodo 16:4,5).

Dios entonces llevó a cabo el milagro de que lloviese “maná” desde el cielo. Note la cita: “El día sexto, cada uno recogió doble ración: unos ocho litros por persona. Todos los jefes de la comunidad fueron a decírselo a Moisés.

 

“El les dijo: «Esto es lo que tiene ordenado Yavé: Mañana es un Gran sábado, el descanso sagrado dedicado a Yavé. Hagan hoy todo lo que tengan que hacer, cuezan lo que haya que cocer, hiervan lo que han de hervir y guarden lo que sobre para el día siguiente.»

 

“Ellos guardaron el maná tal como Moisés lo había mandado y el maná no se pudrió. Entonces Moisés les dijo:

 

“«Esta será la comida para hoy. Hoy es el día de descanso dedicado a Yavé y no encontrarán maná en el campo.

 

“Durante seis días saldrán a buscarlo, pero el séptimo día, que es el descanso, no habrá.»

 

“Cuando llegó el séptimo día, algunos salieron a buscar maná, pero no hallaron nada.

 

“Por lo cual Yavé dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo se negarán a observar mis mandamientos y mi Ley?

 

“Acuérdense de que Yavé les ha dado el sábado, y por esto el día sexto les ha doblado la ración. Quédense cada uno en su casa y que nadie se mueva el día séptimo.»

 

“El pueblo, entonces, observó el descanso el día séptimo.” (Éxodo 16:22-30). Esto aparece en su Biblia CUATRO CAPÍTULOS ANTES de Éxodo 20, donde usted leerá la cita de la entrega en mano de la ley codificada, escrita en piedra con el dedo del Elegido que se convirtió en Cristo.

Justo antes de que Moisés subiera a la montaña para recibir las tablas de piedra, Dios propuso una alianza, un acuerdo, entre Sí mismo e Israel.

 

“y Moisés subió hacia Dios. Yavé lo llamó del cerro y le dijo: «Esto es lo que dirás a los hijos de Jacob, lo que explicarás a los hijos de Israel:

 

“Ustedes han visto lo que hice a los egipcios y cómo a ustedes los llevé en alas del águila para traerlos hacia mí. [Note: esto es una metáfora. “las alas del águila” significan la protección de Dios, pero andaban o cabalgaban animales. Ver Apocalipsis 12:14).

 

“Ahora, si ustedes me escuchan atentamente y respetan mi alianza, los tendré por mi propiedad personal entre todos los pueblos, siendo que toda la tierra es mía,

 

“serán para mí un reino de sacerdotes y una nación que me es consagrada. Esto dirás a los israelitas.

“Volvió Moisés y llamó a los ancianos del pueblo, y les expuso todas estas instrucciones que Yavé le había dado.

 

“Todo el pueblo a una voz contestó: «Haremos todo lo que Yavé ha mandado.» Luego Moisés llevó a Yavé la respuesta del pueblo.” (Éxodo 19:3-8).

 

¡El pueblo estuvo de acuerdo en obedecer a Dios! Recuerde, una alianza en un “acuerdo” entre dos partes SOBRE algo. La proposición de Dios es semejante a una alianza matrimonial. Dios dijo, “Ya llega el día, dice Yavé, en que yo pactaré con el pueblo de Israel (y con el de Judá) una nueva alianza.

 

“No será como esa alianza que pacté con sus padres, cuando los tomé de la mano, sacándolos de Egipto. Pues ellos quebraron la alianza, siendo que yo era su Señor, palabra del Señor.” (Jeremías 31:31,32).

 

¿Quién rompió el acuerdo? ¡ELLOS lo hicieron! Como la conocida mujer salió corriendo con el comercial viajante, Israel seguía a sus “amantes”; las naciones paganas de los alrededores. Dios se compara a sí mismo con un joven pretendiente que le dijo a Israel: “Si te 'casas' conmigo; tendrás fe en mí y serás mi esposa, entonces te amaré y te protegeré. Te daré lluvia a su tiempo, cultivos abundantes, buena salud y una larga vida, matrimonios exitosos, niños felices y obedientes; protección frente a tus enemigos, sólo un 'impuesto fijo' del diez por cierto (diezmo); sin servicio militar; sin enfermedades endémicas como fueran las de Egipto – te haré la nación más próspera de toda la tierra. Estudie el capítulo entero de Levítico 26 a este respecto, donde están listadas todas las bendiciones por obediencia, y cursos por obediencia.

 

Ahora, ¡Dios a propuesto una nueva alianza! El dijo, “Esta es la alianza que yo pactaré con la casa de Israel en los días que están por llegar, dice Yavé: pondré mi ley en su interior, la escribiré en sus corazones, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo” (Jeremías 31:33). ¿Leyó en algún sitio que Dios dijera que ratificaría Su NUEVA  alianza con UNA IGLESIA?

 

Note como las mismas escrituras están repetidas casi textualmente en Carta a los Hebreos. “Pero ahora Jesús celebra una liturgia tanto superior cuanto es mediador de una alianza mejor fundada en promesas mejores.

 

“Si la primera alianza no mereciera críticas, no habría que buscar otra.

 

“Pero Dios mismo la critica [no había “falta” o “fallo” en la alianza misma – la falta estaba en el pueblo rebelde] cuando dice: Vienen días, palabra del Señor, en que pactaré una alianza nueva con la casa de Israel y de Judá.

 

“No será como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos del país de Egipto. Ellos no permanecieron fieles a mi alianza, por lo cual yo también los descuidé, dice el Señor.

 

“Esta es la alianza que pactaré con la raza de Israel en esos tiempos que han de venir, palabra del Señor: Pondré mis leyes en su mente y las grabaré en su corazón, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.” (Carta a los Hebreos 8:6-10).

 

Si los Diez Mandamientos de Dios son inculcados profundamente en su mente y corazón, ellos pasan a ser PARTE de usted – como una segunda naturaleza. Eso que está en su mente y corazón y usted CONOCE, y su conciencia está ligada directamente a tal conocimiento. ¿Aquellas personas que gritan ser una “nueva alianza con la iglesia” tienen en sus CORAZONES Y MENTES todos los diez de los Diez Mandamientos? ¿Pueden recitarlos? ¿Creen en ellos? ¿OBEDECEN lo mejor que pueden con la ayuda del Espíritu Santo, pidiendo a Dios misericordia si pecan o se quedan cortos?

La Antigua Alianza era sobre un tiempo físico. Incluía promesas físicas y materiales como aquellas listadas arriba. Pero la Nueva Alianza es sobre promesas ESPIRITUALES – la vida eterna. Al igual que en caso de la antigua, es un ACUERDO entre Dios y aquellos a los que Él llama.

 

Dios propone: “Si os ARREPENTÍS de haber quebrantado las normas; si sois bautizados en agua como un símbolo de la muerte y el entierro de vuestro pecado, y la resurrección a la vida de una NUEVA “criatura en Cristo”, entonces yo os PERDONARÉ todos vuestros pecados; vuestras infracciones a mis Diez Mandamientos, y pondré mis leyes en lo más profundo de vuestro alma; en lo más recóndito de vuestra mente y vuestro corazón, y os introduciré en mi reino.”

 

Pedro les respondió: «Arrepiéntanse y háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados, y así recibirán el don del Espíritu Santo.” (Hechos de los Apóstoles 2:38).

 

¿Arrepentirse de qué? Arrepentirse del PECADO. Y, ¿qué ES pecado? “Pecado es la transgresión de las normas” ¿Qué normas? ¡Los Diez Mandamientos!

 

No había “error” en la ley. El error estaba en la GENTE que ROMPÍA  las normas. Romper las normas era específicamente lo que prometieron que no harían – ellos prometieron que ACTUARÍAN CONFORME A la ley.

 

¡La PROMESA; el ACUERDO formaba la alianza! Como un voto matrimonial que solía incluir la frase “amor, honor, y OBEDIENCIA”, Israel estuvo de acuerdo con Dios. ¡Si Él podía darles todas las BENDICIONES que Él enumeró, serían fieles a Él como su Dios – actuando conforme a Sus leyes, que fueron entregadas a ellos por su propio BIEN!

 

Nunca olvide que el Dios al que continuamente nos referimos significa el Elegido que se convirtió en Jesucristo, y dice que él NUNCA CAMBIA.

 

Note lo que Moisés dijo sobre la ley: “Mira: como Yavé, mi Dios, me ha ordenado, te he enseñado normas y leyes para que las pongas en práctica en la tierra en que vas a entrar y que pasará a ser tuya.

 

Si las guardan y las practican, pasarán por sabios e inteligentes a los ojos de los pueblos que tengan conocimiento de todas estas leyes; y dirán: ¡Qué pueblo tan grande! Sólo él tiene sabiduría e inteligencia.

 

“En verdad, ¿qué nación hay tan grande, cuyos dioses se acerquen a ella como lo hace para nosotros, siempre que lo invocamos, Yavé, nuestro Dios?

 

“¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y mandamientos tan justos como esta ley que yo te entrego hoy?

 

“Pero ¡fíjate bien! Ten mucho cuidado de no olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto. Guárdalas en tu interior todos los días de tu vida, y repítelas a tus hijos y a tus nietos.” (Deuteronomio 4:5-9).

 

¿POR QUÉ se les ha enseñado a la mayoría de los Cristiano profesantes durante toda su vida que la ley era severa, desagradable; una lista molesta e indeseada de “síes y nos” que Cristo vino a DESTRUIR?

 

Cristo dijo que Él era el Elegido que habló a Moisés desde la zarza en llamas. Él dijo esto a los Fariseos oprimidos, e intentaron MATARLO por ello, porque ellos sabía que Él estaba gritando ser el verdadero Dios: “Les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy. Entonces tomaron piedras para apedrearlo, pero Jesús se escondió y salió del Templo. (Juan 8:58,59).

 

¡Si las iglesias Cristianas profesantes de este mundo supieran solamente está ÚNICA y simple verdad sobre Cristo, SABRÍAN que los Diez Mandamientos NUNCA han sido “eliminados”!

Note lo que Dios [Elohim: “YO SOY”] le dijo a Moisés después de reiterar la ley, “¡Ojalá que siempre tengan el mismo espíritu, me teman y guarden todos mis preceptos!, pues entonces les iría bien a ellos y a sus hijos eternamente.

 

“Ahora les vas a decir que vuelvan a sus tiendas de campaña.

 

“Pero tú te quedarás conmigo, para que yo te diga todos los mandamientos, preceptos y leyes que habrás de enseñarles y así los pongan en práctica en la tierra que yo quiero que sea suya.

 

“Ustedes guardarán y cumplirán lo que Yavé les tiene ordenado. No se desvíen ni a la derecha ni a la izquierda,

 

“sino que sigan en todo el camino que Yavé les ha marcado; así vivirán y tendrán éxito, y sus días se prolongarán en la tierra que pasará a ser suya.” (Deuteronomio 5:29-33).

 

continuamente, Dios enfatizaba las GRANDES BENDICIONES que podrían ocurrir si la gente actuara conforme a Sus correctas leyes.

 

Los Diez Mandamientos de Dios sólo estaban codificados; escritos en piedra, en el Sinai. Pero eran CONOCIDOS en la antigüedad, eran conocidos por los patriarcas. La ley de Dios estuvo en vigor y efecto mucho antes del Sinai. Tenía vigor y efecto en Su Reino.

 

Note, “Al fin de los tiempos, el cerro de la Casa de Yavé será puesto sobre los altos montes y dominará los lugares más elevados.

 

“Irán a verlo todas las naciones y subirán hacia él muchos pueblos, diciendo: «Vengan, subamos al cerro de Yavé, a la Casa del Dios de Jacob, para que nos enseñe sus caminos y caminemos por sus sendas. Porque la enseñanza irradia de Sión, de Jerusalén sale la palabra de Yavé.»

 

“Hará de árbitro entre las naciones y a los pueblos dará lecciones. Harán arados de sus espadas y sacarán hoces de sus lanzas. Una nación no levantará la espada contra otra y no se adiestrarán para la guerra.” (Isaías 2:2-4).

 

Se predice que Cristo será el REY DE REYES y SENOR DE SENORES, GOBERNANDO este mundo con una vara de hierro. “Al que venza y se mantenga en mis caminos hasta el fin, le daré poder sobre las naciones,

 

“las regirá con vara de hierro y las quebrará como vasos de barro. Será como yo, que recibí de mi Padre este poder” (Apocalipsis 2:26,27).

 

Cerca del final de la Biblia, la iglesia de Dios es descrita como una IGLESIA CONFORME A LOS MANDAMIENTOS: “Entonces el dragón se enfureció contra la mujer y se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, es decir, a los que observan los mandamientos de Dios y guardan las declaraciones de Jesús.” (Apocalipsis 12:17).

 

¿Y usted qué? ¿Entiende lo que es el PECADO? ¿Sabe que cuando nos arrepentimos de los pecados, y Dios nos perdona, Él espera de nosotros que “no pequemos más”? ¿Es usted uno de los miembros de una iglesia que “observa los mandamientos de Dios”?

 

Note el último capítulo de la Biblia: “Benditos los que lavan sus ropas, porque así tendrán acceso al árbol de la vida y se les abrirán las puertas de la ciudad.” (Apocalipsis 22:14).

 

El Divino LOGOS, o “Portavoz” de Elohim; el Elegido que se convirtió en Jesucristo; el Elegido que dijo que Él hablo a Moisés desde la zarza en llamas; que se llama a Sí mismo “YO SOY”, dijo, “NO CAMBIARÉ”. Él NO vino a “cambiar” las leyes, o “eliminarlas”, si no a ELEVAR a palabra de la ley a un plano espiritual.

 

¿Qué es más obligatorio – el mandamiento que dice “no matarás” o el mandamiento que dice, “si aborreces a tu hermano con tu corazón, bien haces matándolo”?

 

Cristo “MAGNIFICÓ la ley, y la hizo obligatoria”

 

Al igual que Jesucristo, nuestro Salvador, Él nos dice a nosotros hoy: “Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor. como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor” (Juan 15:10).

 
 

-Fin-

 

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La intención de esta publicación es que sea usada como herramienta de estudio personal. Por favor, sepa que no es sabio aceptar la palabra de nadie porque sí, así que compruebe todas las cosas por sí mismo en las páginas de su Biblia.

 

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